La comunidad de la Iglesia Nuestra Señora de la Consolación y Correa, en Vidigal, Río de Janeiro, celebró a su Patrona el 4 de septiembre. Este año, la fiesta adquirió un significado especial al coincidir con el centenario de la consagración de la Orden de Agustinos Recoletos a la Madre de la Consolación y con los 22 años de camino de la comunidad.