Skip to content Skip to sidebar Skip to footer

La Fraternidad Seglar Agustino Recoleta crece en Argentina

La familia agustino recoleta celebra nuevas promesas en Rosario y Santa Fe, donde jóvenes vinculados a las JAR continúan su camino de fe en la Fraternidad Seglar.
24OCT_FSAR-Argentina

La Fraternidad Seglar Agustino-Recoleta (FSAR) ha vivido durante octubre dos acontecimientos significativos en la Vicaría de Argentina. Las comunidades de Rosario y Santa Fe celebraron nuevas incorporaciones, fruto de procesos de acompañamiento y discernimiento.

En Rosario, la fraternidad seglar retomó su actividad bajo la advocación de Santa Rita de Casia. En Santa Fe, 18 miembros de las comunidades María Madre de Dios y Santa Clara de la Cruz de Montefalco realizaron sus promesas de vida evangélica agustino-recoleta.

Ambas celebraciones, vinculadas a las memorias de santo Tomás de Villanueva y santa Magdalena de Nagasaki, expresan la continuidad del carisma agustino-recoleto entre los laicos y su compromiso con la vida comunitaria.

Rosario: una fraternidad que vuelve a caminar

El 10 de octubre, en la ciudad de Rosario, la Fraternidad Seglar Agustino-Recoleta inició una nueva etapa después de un proceso de acompañamiento y preparación realizado por los religiosos de la comunidad y el Consejo Nacional de la FSAR.

La fraternidad, que lleva el nombre de Santa Rita, recupera así su presencia en la ciudad y ofrece a sus integrantes un espacio para profundizar en la espiritualidad agustiniana desde su vocación laical.

La celebración tuvo lugar en la parroquia Nuestra Señora de Luján, donde los nuevos miembros asumieron su compromiso de vivir el Evangelio siguiendo el ejemplo de san Agustín.

Una de las personas que realizó sus promesas expresó el significado de esta decisión:

“Pertenecer a la FSAR me invita a detenerme, a mirarme y a construir caminos de unión con los demás”.

Para los nuevos miembros, la incorporación a la fraternidad supone asumir un compromiso con la vida interior, la comunión fraterna y el servicio apostólico.

Santa Fe: de las JAR a la Fraternidad Seglar

El 20 de octubre, festividad de santa Magdalena de Nagasaki, 18 personas realizaron sus promesas de vida evangélica agustino-recoleta en la ciudad de Santa Fe.

Los nuevos miembros pertenecen a las comunidades María Madre de Dios y Santa Clara de la Cruz de Montefalco, ambas con sus orígenes en los Jóvenes Agustinos Recoletos (JAR).

La celebración culminó un proceso de aproximadamente dos años de preparación y discernimiento, acompañado por religiosos y miembros de la Fraternidad Seglar.

Este paso representa una continuidad en el camino de fe de quienes, después de participar en las comunidades juveniles, descubren una nueva forma de vivir el carisma agustino-recoleto.

Pancho Lostia, uno de los nuevos miembros de Santa Fe, reconoce que años atrás no imaginaba formar parte de la fraternidad.

“Era un paso solamente para gente mayor, no lo veíamos cercano”, recuerda.

Sin embargo, el acompañamiento recibido le permitió descubrir el sentido de esta vocación laical y plantearse un compromiso más profundo con la espiritualidad agustiniana.

“La preparación que nos dieron fue perfecta para un discernimiento efectivo sobre lo que cada uno quiere”, explica.

Su experiencia pone de manifiesto la importancia del acompañamiento personal y comunitario para que los jóvenes puedan continuar su camino de fe más allá de las etapas propias de la pastoral juvenil.

Un mismo carisma, diferentes caminos de vocación

Las celebraciones de Rosario y Santa Fe muestran dos expresiones de una misma realidad: la participación de los laicos en la espiritualidad y misión de la familia agustino-recoleta.

La Fraternidad Seglar ofrece a sus miembros un camino para vivir el Evangelio desde la interioridad, la vida fraterna y el compromiso apostólico, siguiendo la inspiración de san Agustín.

En el caso de Santa Fe, la incorporación de personas procedentes de las JAR destaca también la importancia de ofrecer procesos de continuidad y acompañamiento que permitan profundizar en la vocación cristiana a lo largo de las distintas etapas de la vida.

Para Pancho Lostia, este nuevo compromiso no significa haber llegado al final de una búsqueda, sino continuarla desde una pertenencia más consciente a la familia agustino-recoleta.

“Amamos y seguimos en búsqueda constante como nuestro Padre San Agustín”.

Con estas nuevas incorporaciones, las comunidades de Rosario y Santa Fe continúan fortaleciendo la presencia de la Fraternidad Seglar en Argentina y su participación en la misión compartida de la Orden.

Compartir:

Entradas Relacionadas