El 1 de agosto de 2026 nació oficialmente la Comunidad Belén, la tercera comunidad de la Juventud Agustiniana Recoleta (JAR) de Barra da Tijuca, en Río de Janeiro. El nuevo grupo se constituyó durante el Retiro Corazón Nuevo, un momento de oración, memoria, renovación y discernimiento que marcó un nuevo paso en el camino de los jóvenes.
El retiro fue preparado por la Comunidad Cirene, actualmente en el cuarto libro de la etapa Hipona, con el apoyo de la Fraternidad Secular Agustiniana Recoleta Beato Vicente Soler y Compañeros Mártires.
Un camino que comenzó en 2021
La historia de la Comunidad Belén comenzó años antes de su constitución oficial. Los jóvenes que hoy forman el nuevo grupo recorrieron los itinerarios de Milán y Casiciaco, iniciando este camino en 2021 y 2022, aún en la antigua sede de la parroquia, la Iglesia de San Agustín, en Novo Leblon.
En aquel periodo, muchos de ellos recibieron el sacramento de la Confirmación y formaron una caravana. La vivencia en la Civitas y en la Veritas fortaleció los vínculos entre los jóvenes y ayudó a construir un camino marcado por la fe, la amistad y la búsqueda de Dios.
Meses después nació la Caravana Ágape, que creció y maduró hasta dar origen a la precomunidad Galilea. Fueron años de camino en unidad, formación y discernimiento, hasta que el grupo estuvo preparado para dar su “sí” definitivo como una nueva Comunidad JAR.
Retiro Corazón Nuevo
Durante el retiro, se invitó a los jóvenes a volver sobre sus propias historias y los orígenes del camino del grupo. Entre las reflexiones propuestas había preguntas como: ¿Cuándo conoció la fe católica? ¿Cómo entró en la JAR? ¿Qué vivió, sintió y conoció a lo largo de estos años?
El momento también brindó a los participantes la oportunidad de revivir y renovar la gracia recibida en los sacramentos de la iniciación cristiana.
La reflexión se centró también en el significado de asumir el compromiso de pertenecer a una Comunidad JAR. Se invitó a los jóvenes a pensar en cómo este “sí” transforma y orienta distintas dimensiones de la vida: familiar, profesional, social, afectiva y apostólica.
Una nueva comunidad, un nuevo compromiso
La Santa Misa que marcó oficialmente el nacimiento de la Comunidad Belén fue presidida por Fray Nicolás, que acompaña a la JAR Barra, y concelebrada por el párroco, Fray João, y por el recién ordenado Fray Welton.
Al final del retiro, los jóvenes regresaron a la comunidad parroquial para ser presentados durante la Misa de las 19:30, en la nueva Iglesia Matriz de Santa Rita de Casia. En la ocasión, recibieron de sus padrinos agustinianos la cruz plateada de la JAR, símbolo del importante paso asumido por cada uno de ellos.
La nueva comunidad está formada por Beatriz, Bruna, Clara, Celine, Gabriel, Gabriela, Lara, Maria Clara L., Maria Clara R., Maria Clara S., Maria Fernanda, Pedro, Rafael y Ricardo.
Con un verdadero Corazón Nuevo, la Comunidad Belén inicia una nueva etapa de su camino, llamada a permanecer unida en la fe y en la misión, viviendo el ideal agustiniano de caminar “en una sola alma y un solo corazón dirigidos hacia Dios”.







