Hay noches en las que el cielo parece tocar la tierra con una suavidad única. El pasado viernes 4 de septiembre fue uno de esos momentos inolvidables para la comunidad de Cachoeiro de Itapemirim. Bajo las miradas atentas y amorosas de cientos de fieles que llenaron la Matriz, la Solemne Eucaristía en honor a Nuestra Señora de la Consolación desbordó fe, emoción y una profunda gratitud a la protectora de la Orden de Agustinos Recoletos.
A las 19:00 horas, la iglesia se transformó en un único corazón palpitante. La Celebración Eucarística fue presidida por el obispo diocesano, Mons. Luiz Fernando Lisboa, C.P., y concelebrada con cariño por el Administrador Parroquial, Fray Rildo Fonseca de Lima, O.A.R., junto a los vicarios Fray Agostinho Morosini, O.A.R., y Fray Rodolfo Wernek Pereira, O.A.R. Sirvieron en el altar los diáconos permanentes Adriano Ferreira y Walber Santos Almeida, acompañados por la presencia edificante de los religiosos Fray André y Fray Sidney, además de jóvenes vocacionados que llevan en el pecho la esperanza y el futuro de la vida agustiniana recoleta.

En una homilía conmovedora y llena de sensibilidad, Mons. Luiz Fernando rescató la fuerza y la nobleza de la figura femenina en la sociedad contemporánea. Con palabras que resonaron en el alma de los presentes, el obispo trazó un paralelo poético entre la resistencia y el amor de las mujeres de hoy y el «sí» generoso de la Virgen María en la historia de la salvación.
El momento culminante del encuentro reservó instantes de pura devoción. Al unísono, la asamblea realizó el acto de consagración, entregando sus dolores y súplicas al manto acogedor de la Madre. Inmediatamente después, el silencio de la iglesia dio paso a un suspiro colectivo de conmoción: los niños de la Catequesis de Iniciación a la Vida Cristiana (IVC) se acercaron para coronar la imagen de Nuestra Señora, coronando también la pureza y la esperanza de toda la parroquia.
Una invitación centenaria al corazón del pueblo
Al finalizar la celebración, con la mirada brillando por la alegría de la misión cumplida, Fray Rildo Fonseca de Lima hizo un llamamiento cálido a cada parroquiano y fiel. El Administrador Parroquial invitó a la comunidad a caminar juntos en la procesión y en la Santa Misa de este sábado 5 de septiembre. El acto marca el inicio oficial de los festejos y reflexiones del primer centenario de la consagración de la Orden de Agustinos Recoletos a Nuestra Señora de la Consolación: cien años de una historia escrita por muchas manos, bajo la protección infalible de la Madre del Consuelo.






