El pasado 5 de octubre cinco religiosos agustinos recoletos de la comunidad de Union City (Nueva Jersey) y uno de la comunidad de Suffern (Nueva York) se reunieron con el prior provincial de la Provincia de San Nicolás de Tolentino, Carlos González, y el vicario de la Provincia en Estados Unidos, Francisco Sandoval, acompañados por el secretario de la Provincia, para presentar las principales ideas y objetivos salidos del último Capítulo de la Provincia y para llevar a cabo la animación y acompañamiento que encarga las Constituciones a los superiores mayores.
La jornada comenzó con oración y reflexión a partir del pasaje bíblico de Marcos 12,28, con la pregunta de un maestro de la Ley a Jesús sobre el mandamiento más importante. El escriba se anima a hacer tal pregunta tras escuchar la discusión de Jesús con los saduceos y tomar conciencia de la sabiduría con la que Jesús les ha respondido.
En el pasaje, Jesús cita el Deuteronomio y el Levítico para resumir la fe en el amor a Dios con todo el corazón, el alma, la mente y las fuerzas y el amor al prójimo como a uno mismo. El escriba reconoce que cumplir ambos mandamientos con el corazón vale más que cualquier sacrificio, lo que lleva a Jesús a decirle que no está lejos del Reino de Dios.
El texto ha servido para introducir las luces que permiten vivir con intensidad y esperanza las prioridades del trienio 2026-2029. Así, la caridad, la mirada compasiva a los empobrecidos y el proceso de conversión personal, comunitaria y ministerial permiten mejorar la vida comunitaria, poner en práctica el Proyecto de Vida y Misión local y provincial, fortalecer la cultura y el testimonio vocacional, compartir la misión y la vida espiritual y carismática con los laicos.
Ha habido un espacio de preguntas y respuestas sobre la realidad de la Provincia y la manera más eficaz de salvaguardar la vida comunitaria y las necesidades respecto a la formación permanente sin desatender los ministerios parroquiales con una correcta organización.
Desde Secretaría Provincial se aprovechan estas visitas para poner al día los ficheros de los religiosos y los datos de contacto. La reunión ha finalizado con el almuerzo y el tiempo de comunidad, de manera más distendida.
Una de las tareas encomendadas a los superiores mayores es estar atentos a la situación y necesidades de las comunidades locales y abrir con ellas espacios de escucha e intercambio de ideas, de interpelación y de oración.






