El 5 de junio de 2016 el agustino recoleto Santiago Sánchez (Cortes, Navarra, España, 1957) fue ordenado obispo en la catedral de Manaos (Amazonas, Brasil). El 13 viajó a Lábrea y el 19 tomó posesión como cuarto obispo de la Prelatura de Lábrea.
Luego vino un período de aprendizaje que incluyó cursos para nuevos obispos en Brasilia y Roma y un primer contacto con la realidad de los cuatro municipios de la Prelatura. Al momento de su nombramiento, era párroco de Santa Rita, en Manaos, después de muchos años dedicados a la formación inicial en la Provincia de San Nicolás de Tolentino de los Agustinos Recoletos.
Cuando monseñor Santiago comenzó su ministerio, los Agustinos Recoletos estaban presentes en Lábrea, Pauiní y Lábrea; había cuatro sacerdotes diocesanos (uno incardinado y tres de otras diócesis brasileñas), tres Congregaciones femeninas (Oblatas de la Asunción, Misioneras Agustinas Recoletas y Hermanas Josefinas), una masculina (Maristas), una comunidad laica (Misión Rescate) y dos seminaristas.
Diez años después, las Oblatas permanecen en Tapauá; las Josefinas tienen dos comunidades, y las Misioneras Agustinas Recoletas dejaron la administración de su histórico Colegio Santa Rita para concentrarse en el trabajo con los ribereños. Los Maristas se hicieron cargo de la comunidad de Camaruão y, recientemente, se han unido las Hermanas Franciscanas del Apostolado Parroquial y los Frailes Misioneros Menores, que trabajan en Canutama.
Monseñor Santiago quiso fortalecer lo que ya estaba en marcha. Se propuso realizar dos visitas anuales a las parroquias, participar en cuantas visitas a las comunidades ribereñas le fuera posible y acompañar a los movimientos, servicios y pastorales.
Haseguido fomentando los proyectos socioevangelizadores: la Comisión Pastoral de la Tierra, el Consejo Indigenista Misionero, la Pastoral Infantil, la Pastoral de los Ancianos, la Penitenciaria, los Centros de Esperanza, Tierra Solidaria, el barco hospital Laguna Negra, el Hogar para Niños y Adolescentes Hermana Rosa (LACIR), la Hacienda Esperanza San Agustín y otras acciones centradas en la educación, la salud y el apoyo a la Asociación de Padres y Amigos de Niños Excepcionales (APAE) y ONG internacionales de lucha contra la lepra.
La Prelatura tiene hoy una parroquia más, San Sebastián y San Francisco en Belo Monte/Foz de Tapauá, y una zona misionera, Nossa Senhora Aparecida, en el sur de Canutama, cerca de la carretera BR-319. Se ha establecido así un nuevo mapa eclesiástico, que ya no coincide con el mapa político de los cuatro municipios.
En el ámbito vocacional, Thiago Mendes se convirtió en el primer sacerdote originario de y para la Prelatura, que ahora cuenta con tres sacerdotes incardinados: Henrique Giera, Éder Carvalho y el propio Thiago. La colaboración con las diócesis de Vitória (Espírito Santo), Campina Grande (Paraíba) y Ponta Grossa (Paraná) también ha sido importante.
Aún existe una gran deuda y mucho trabajo por hacer para atender a los pueblos indígenas, ribereños y de las zonas rurales. Constantemente surgen desafíos: el crecimiento de comunidades evangélicas no ecuménicas, el narcotráfico, la ineficacia de las políticas públicas y la polarización política.
En 2016, al asumir su cargo, monseñor Santiago se encontró con las directrices de la XII Asamblea de la Prelatura con un Plan Pastoral y objetivos prioritarios. La aplicación incluyó las Misiones Populares y la implementación de la Iniciación a la Vida Cristiana. En diez años se han celebrado dos Asambleas más, en sintonía con el ritmo eclesial, incluyendo el Sínodo para la Amazonía y la promoción de la sinodalidad. La próxima Asamblea tendrá lugar en 2027.
La Prelatura desea convertir en realidad las aspiraciones de la exhortación Querida Amazonia: los sueños sociales, culturales, ecológicos y eclesiales. Esto implica mayor dignidad y defensa de los vulnerables, diálogo, promoción y valoración de la cultura local, defensa de la ecología integral y de los pueblos tradicionales, pastoral centrada en la permanencia y una Iglesia sinodal.
El centenario de la Prelatura de Lábrea y de la llegada de los Agustinos Recoletos y los diez años de episcopado de monseñor Santiago Sánchez sirven como ocasión para agradecer y alentar a todas aquellas personas, organizaciones e instituciones que diariamente construyen la historia de la Prelatura de Lábrea en la Amazonia brasileña.



















