La parroquia Nuestra Señora del Buen Consejo de Palmira, en el estado Táchira, acogió el inicio de la visita de renovación de fray Miguel Ángel Hernández a Venezuela. Del 1 al 4 de noviembre, el Prior General compartió con religiosos, laicos y jóvenes de la Familia Agustino Recoleta. Su visita al país se prolongará hasta el próximo 27 de noviembre.
La cercanía, la alegría y el deseo de seguir creciendo en el carisma de san Agustín marcaron el comienzo de la visita de renovación del Prior General de los Agustinos Recoletos, fray Miguel Ángel Hernández, a la Vicaría de Venezuela de la Provincia de Santo Tomás de Villanueva. La primera etapa de su recorrido tuvo lugar del 1 al 4 de noviembre de 2026 en la parroquia Nuestra Señora del Buen Consejo de Palmira, en el estado Táchira, donde compartió diferentes encuentros con la Familia Agustino Recoleta.
Acompañado por el secretario general de la Orden, fray Luciano Audisio, el Prior General mantuvo un encuentro especialmente significativo con la Fraternidad Seglar Agustino Recoleta Nuestra Señora del Buen Consejo, el CEAR Táchira y las Juventudes Agustino Recoletas (JAR) de Palmira.
«Fue un encuentro muy cálido, muy cercano, muy ameno, donde se pudo ver la humanidad y la espiritualidad que tiene fray Miguel y su secretario», nos cuenta a recoletos.org Brenda Buitrago, miembro de la Fraternidad Seglar Agustino Recoleta en Venezuela, quien compartió su testimonio sobre estos días de fraternidad.
La experiencia permitió a los participantes conocer mejor la realidad de la Orden, compartir sus inquietudes y descubrir nuevos caminos para fortalecer la vida comunitaria y la misión evangelizadora.
Crecer como fraternidad sin perder la cercanía
Uno de los principales asuntos abordados durante el encuentro fue el crecimiento de las Fraternidades Seglares Agustino Recoletas y la necesidad de acompañar este proceso con una formación sólida y una organización que favorezca la vida comunitaria.
Brenda Buitrago explica a recoletos.org que durante la conversación pudieron conocer «a grandes rasgos toda la forma en que se está llevando la Orden a nivel internacional y a nivel local».
También compartieron los avances de la Fraternidad Seglar, especialmente en lo relacionado con los estatutos que se encuentran en su fase final de discusión, la Regla de Vida y los itinerarios formativos desarrollados bajo la figura del peregrino.
Para los participantes, estos instrumentos constituyen una oportunidad para consolidar su identidad y continuar profundizando en la espiritualidad agustino recoleta. El Prior General también hizo referencia a la importancia de organizar distintos núcleos de vida dentro de las fraternidades que experimentan un crecimiento significativo.
Según explica Brenda, cada grupo que nace dentro de una misma fraternidad «va teniendo su propia forma de desarrollarse, va teniendo su propio ciclo de formación y va teniendo sus propias experiencias».
De ahí la conveniencia de favorecer pequeños grupos que permitan un acompañamiento más cercano y procesos formativos adaptados a las necesidades de sus integrantes, sin perder la unidad de la fraternidad a la que pertenecen.
Esta organización, lejos de debilitar la comunión, puede ayudar a fortalecerla. Los diferentes núcleos comparten una misma identidad y pueden reunirse en momentos significativos, como las fiestas de los santos agustinos, las celebraciones propias de la Recolección y otras fechas importantes para la Familia Agustino Recoleta.
La conversación también permitió reflexionar sobre la misión del CEAR Táchira y su responsabilidad de llevar el carisma agustino recoleto más allá de las comunidades directamente vinculadas a la Orden.
Brenda destaca la importancia de llegar «a otras comunidades donde no se conozca el carisma, para darlo a conocer», de manera que más personas puedan descubrir la riqueza de las enseñanzas de san Agustín y encontrar en ellas un camino para acercarse al Señor.
«Solo quien está enamorado consigue enamorar»
Uno de los momentos más especiales de la visita estuvo protagonizado por las Juventudes Agustino Recoletas de Venezuela, que se preparan para celebrar su próximo Encuentro Nacional de Jóvenes Agustinos Recoletos (ENJAR) en Palmira.
Durante una conversación con el Prior General, uno de los jóvenes le pidió un consejo para todos los integrantes de JAR Venezuela, especialmente para quienes asumirán la responsabilidad de acoger a los participantes del encuentro nacional.
La respuesta de fray Miguel Ángel Hernández fue una invitación a descubrir que la evangelización comienza siempre por la experiencia personal de Jesucristo.
«Les daría el consejo de que se enamoren cada día un poquito más del Señor, de Jesús, en sus vidas, porque solo podemos contagiar cuando nosotros estamos contagiados», expresó.
Con una comparación espontánea, el Prior General explicó que, así como una persona puede transmitir aquello que lleva dentro, también los cristianos están llamados a comunicar la alegría y el amor que han descubierto en su relación con Jesús.
«La seducción que Jesús ejerce sobre nosotros, el amor, la atracción que Jesús ejerce en el corazón de cada joven, eso es lo que yo tengo que contagiar. Me siento feliz porque estoy enamorado, y solo quien está enamorado consigue enamorar», afirmó.
Sus palabras fueron una invitación a preparar el ENJAR no solamente desde los aspectos organizativos, sino, sobre todo, desde el corazón. Para transmitir el Evangelio a otros jóvenes, es necesario haber experimentado primero la alegría del encuentro con Cristo. «Aproxímense a Jesús, enamórense de Él y transmítanlo a sus compañeros, los jóvenes», insistió.
Fray Miguel concluyó su mensaje expresando un deseo muy concreto para el próximo encuentro nacional:
«Ojalá que este ENJAR que va a haber aquí en Palmira sea un momento, un Pentecostés, un momento de fuerza del Espíritu Santo, que se derrame sobre toda la juventud agustino recoleta de Venezuela».
La invitación del Prior General recordó a los jóvenes que el verdadero fruto de un encuentro de JAR no se mide únicamente por la participación o las actividades realizadas, sino por su capacidad para despertar una fe más profunda y un compromiso renovado con Jesucristo.
La conversación también permitió compartir el testimonio vocacional de fray Luciano Audisio, secretario general de la Orden, quien descubrió su propia vocación religiosa después de haber formado parte de las Juventudes Agustino Recoletas.
Una experiencia que, según relata Brenda, ayudó a recordar que la pastoral juvenil es también un espacio privilegiado para sembrar vocaciones.
«De allí pueden salir vocaciones tanto para laicos comprometidos como vocaciones religiosas», explica la fraterna seglar, convencida de la importancia de seguir acompañando a las nuevas generaciones.
Una visita que deja renovada a la Familia Agustino Recoleta
El encuentro en Palmira fue también una oportunidad para fortalecer los vínculos entre religiosos, laicos y jóvenes, tres realidades que comparten una misma espiritualidad y una misión común.
Para Brenda Buitrago, la presencia del Prior General y del secretario general permitió experimentar de una manera especialmente cercana el sentido de pertenencia a una Orden presente en distintos países, pero unida por el mismo carisma.
«De verdad que esta visita nos deja renovados, llenos de alegría, cada día más convencidos de que el carisma recoleto nos llama a ser una sola alma y un solo corazón dirigidos hacia Dios, tal cual como lo soñaba san Agustín», nos cuenta a recoletos.org.
La fraterna seglar destaca también que esta experiencia ha dejado entre los participantes una renovada inquietud espiritual, «que cada día nos robustece y nos permite amar más y más a nuestro Maestro interior».
El testimonio de Palmira expresa la vitalidad de una Familia Agustino Recoleta que continúa creciendo mediante la formación de sus laicos, el compromiso evangelizador del CEAR y el entusiasmo de sus jóvenes.
Con esta primera etapa en el estado Táchira, fray Miguel Ángel Hernández inicia una visita de renovación que se extenderá hasta el 27 de noviembre por tierras venezolanas, acompañando a las comunidades religiosas y a las distintas realidades pastorales de la Vicaría.
Mientras tanto, los jóvenes de Palmira continúan preparando su próximo ENJAR con una invitación que resume el mensaje recibido del Prior General: enamorarse cada día más de Jesucristo para poder contagiar a otros la alegría de seguirlo.













