La visita de renovación que realiza fray Javier González Velázquez, vicario general de la Orden de Agustinos Recoletos, a las comunidades de Panamá ha continuado en Changuinola, donde ha podido conocer de cerca la vida fraterna de los religiosos y la realidad pastoral que acompañan en esta zona del país.
Tras las jornadas anteriores de la visita, fray Javier llegó el martes por la tarde a Changuinola, donde fue recibido por la comunidad Agustino Recoleta. La apertura oficial de la visita tuvo lugar durante la oración de vísperas, antes de compartir la celebración de la Eucaristía con la comunidad parroquial de Santa Isabel de Hungría.
Coincidiendo con la fiesta de los santos arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael, la celebración reunió a fieles y representantes de distintos grupos apostólicos de la parroquia. Fray Javier pudo dirigirles un saludo y compartir con ellos este momento de la visita. La jornada concluyó con una fotografía junto a la comunidad parroquial y, posteriormente, con un encuentro fraterno con los religiosos.
Escuchar a los frailes y conocer la misión
La segunda jornada en Changuinola comenzó con la oración de laudes y estuvo especialmente dedicada al encuentro personal con los religiosos. Como parte de la dinámica propia de la visita de renovación, el vicario general mantuvo diálogos individuales con los frailes para escuchar su experiencia, conocer la situación de la comunidad y acercarse a sus inquietudes y expectativas.
Durante la mañana, fray Javier se desplazó también hasta la parroquia San Vicente de Paúl, en la zona de Guabito, atendida por los Agustinos Recoletos. Allí, acompañado por fray Víctor López, conoció la parroquia y algunas de las capillas que reciben atención pastoral desde esta comunidad.
La visita permitió así acercarse no solo a la vida interna de los religiosos, sino también al trabajo evangelizador que realizan en las diferentes comunidades que les han sido encomendadas.
Antes del mediodía, después de mantener también un diálogo personal con fray Nelson, tuvo lugar una reunión comunitaria con la que se clausuró esta etapa de la visita. El encuentro y el posterior almuerzo ofrecieron un último espacio para compartir fraternalmente antes de continuar el recorrido por Panamá.
«Una comunidad alegre que vive en armonía»
Al concluir su estancia en Changuinola, fray Javier González destacó especialmente la impresión recibida de la comunidad religiosa y del desarrollo de su labor pastoral.
«Ha sido una visita muy productiva. Es una comunidad alegre que vive en armonía», explicó el vicario general.
Actualmente la comunidad está formada por dos religiosos, aunque está prevista próximamente la incorporación de un tercer fraile, uno de los jóvenes religiosos que recientemente han realizado su profesión.
Fray Javier destacó también el cuidado de las instalaciones y de los espacios destinados a la evangelización:
«La infraestructura física está muy bien y las dos parroquias están muy bien mantenidas».
Más allá de las instalaciones, el vicario general subrayó especialmente la vida de los frailes y el crecimiento de la misión encomendada a la comunidad.
«Nos vamos muy contentos de la visita y con una muy grata impresión de cómo están viviendo la comunidad y de cómo está evolucionando también el trabajo apostólico».
La estancia en Changuinola forma parte de la visita de renovación que el vicario general de la Orden de Agustinos Recoletos realiza estos días a las comunidades de Panamá, un recorrido marcado por la escucha personal de los religiosos, la convivencia fraterna y el conocimiento directo de las distintas realidades pastorales en las que desarrolla su misión la Familia Agustino Recoleta.





