¿Cómo se encuentra tras estas semanas de cambios profundos?
Tras la aceptación de la renuncia, me sentí mucho más tranquilo, como si me hubieran quitado un gran peso de encima. Lógicamente, se venía gestando hace tiempo debido a problemas de salud y a las dificultades crecientes para cumplir con mis compromisos.
Superados algunos problemas previos, no sin considerable sacrificio, continué hasta que una arritmia me llevó, una vez más, a la UCI y a una intervención de urgencia. El cardiólogo me advirtió del estrés como causa directa y me aconsejó actitudes como conseguir borrar las preocupaciones de la mente si quería superar la situación con éxito.
Reduje las horas de trabajo, evité esfuerzos e informé al Nuncio Apostólico. El Papa me aconsejó presentar la renuncia, cuidar de mi salud y dejar paso a otro para el cuidado pastoral. Al día siguiente envié la petición, que recibió respuesta de inmediato.
¿Qué Diócesis encontró y cómo la deja a su sucesor?
No soy yo quien debería hacer esa valoración, pero desde luego en 27 años han pasado muchas cosas, algunas buenas y otras no tanto. Lógicamente, hubo errores y fracasos. Si pudiera volver atrás, no repetiría algunas cosas que no funcionaron, sobre todo al inicio por la falta de experiencia y mi total desconocimiento de la Diócesis al llegar. Me hubiera gustado dejar una Diócesis mejor, pero las circunstancias no lo permitieron. Ahora solo puedo decir de corazón: ¡Misión cumplida, hicimos lo que pudimos!
Como san Ezequiel Moreno, ha sido formador, misionero y obispo, aunque en su caso cambia el orden de los factores. ¿Quiénes fueron sus referentes?
Bueno, Nunca pensé en eso, el listón está muy alto para cualquier comparación con los servicios prestados por san Ezequiel. Pero sí puedo decir que en todas estas tareas tuve pocos referentes, especialmente como obispo.
Tuve que aprenderlo todo por mi cuenta. No tenía estudios teológicos superiores, ni preparación sobre cómo ser obispo, nadie me informaba, ni siquiera había una Secretaría diocesana que me apoyase en lo administrativo. Simplemente te dejan ahí y te dicen: “¡Sé obispo!”. Aprendí con los años y los problemas. El obispo anterior, con problemas de salud, me dijo: “Todo lo que yo hago, tú también puedes hacerlo”. Así que intenté hacer lo que él hacía en la manera que pude o imaginé.
Como misionero, fue casi lo mismo, sin cursos o personas que me enseñaran los fundamentos del servicio que iba a realizar. Y como formador, tuve buenos formadores y cada uno, a su manera y con gran amabilidad, me dio las herramientas para llegar hasta donde estoy hoy. Siempre les estaré muy agradecido, hoy son parte de nuestra historia.
La Amazonía goza hoy de protagonismo eclesial. ¿Cómo ha sido tu relación con Roma?
Tuve la gracia de realizar la Visita Ad Limina con san Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco, una bendita experiencia poder estar con ellos y conversar. A quienes solemos ver desde tan lejos, de repente, los tenía justo enfrente…
También tuve la oportunidad de participar en el Sínodo para la Amazonía, con interacción diaria con Francisco, hospedados todos en la Casa Santa Marta. Ya en la JMJ 2013 en Río de Janeiro llamó la atención: “No podemos perder la Amazonía”. Después llegó la pandemia y sus sueños de Querida Amazonia se enfriaron un poco, así como la alegría y las nuevas iniciativas. Ahora se retoman gradualmente.
¿Cuál es el futuro de la juventud en la Amazonía?
Sin educación no puede haber evangelización. Por eso desde el principio di la máxima importancia a la formación para el clero y para los laicos. Gracias a Dios, nuestra región está llena de jóvenes. Necesitamos trabajar con ellos, tener personas bien formadas y dispuestas a colaborar.
Seminarios, Escuela diaconal, Facultad y Semanas de Filosofía y Teología, cursos para ministerios, formación misionera… Utilicé todos los medios a nuestro alcance, pero los jóvenes necesitan ahora de un apoyo y una formación diferenciados en la sociedad digital. Muchos se ven obligados a emigrar, una cruda realidad, y nuestros políticos no se fijan en esto, ni parece interesarles ni mucho menos preocuparles. ¡Qué lástima!
¿Qué vida ha pensado llevar ahora como emérito?
Ahora mismo no tengo planes, aún no lo asimilo del todo tras tantos años… No es fácil pasar página y pensar en otras posibilidades, menos sin saber quién será y cuándo llegará el sucesor, pues tendré que traspasarle asuntos y problemas. Solo Dios sabe lo que depara el futuro. Esperemos que no tarde demasiado. ¡Gracias!
Escritor y editor
El obispo emérito de Río Branco escribió en 2006 la Historia de la Diócesis de Rio Branco, 800 páginas que relatan desde los inicios hasta 1999. En 2011, para el 25 aniversario de la transición de Prelatura a Diócesis, escribió Los inicios de una Diócesis, que describe el contexto social, político, económico y religioso del momento.
En 2016 se comenzó a preparar el Centenario de la Diócesis (1919-2019) y creó la colección Páginas de nuestra historia. Reseñamos aquí los libros de esta colección que son de autoría de monseñor Pertíñez. Además, como coordinador o como editor, ha participado en obras sobre la presencia de la vida consagrada masculina y femenina en Río Branco, sobre la tarea educativa de la Iglesia o de cartas de los misioneros.
- La Iglesia, Pueblo de Dios, en la Prelatura de Acre y Purús fue su tesis de máster. Pertíñez se centra en cómo fue la aplicación del Concilio en la Prelatura.
- El artículo Dos perlas trata sobre la historia del Hospital Santa Juliana y el Hogar Souza Araújo, con motivo de su 50 aniversario.
- Amar más es una entrevista que conmemora sus 20 años como obispo.
- Cristo, el recolector de caucho es una Cristología breve y modesta que se vale de la historia, realidad y vida de los caucheros de la Amazonía.
- Dos señales en el cielo es una historia de los 25 años de la comunidad terapéutica Arcoíris, que atiende varones.
- Estrella de la Mañana es una historia en la conmemoración de los 10 años de esta la comunidad terapéutica del mismo nombre, que atiende mujeres.
- La presencia de la Sociedad Sacerdotal de Santiago en la Diócesis de Rio Branco relata la evangelización de esta Sociedad apostólica en la Diócesis.
- Cien personajes de nuestra historia reúne breves biografías de figuras importantes de los primeros cien años de la Diócesis.
- La pandemia también pasó por aquí es un homenaje con cartas y biografías de personas vinculadas a la Iglesia que fallecieron durante aquel triste periodo.
- Historia de las Comunidades Eclesiales de Base en los valles de Acre y Purús relata esta experiencia eclesial grandiosa y muy valiosa para la evangelización.
- Las Marías de los Dolores se centra en la perspectiva femenina de las plantaciones de caucho, de gran importancia en la transmisión de la fe.
- Memoria de un jubileo es un resumen de los principales acontecimientos a los 25 años de su ordenación episcopal.
- Encuentro de Matrimonios con Cristo (ECC) repasa los 30 años de servicio de este movimiento de la pastoral familiar en la Diócesis de Rio Branco.
























