Skip to content Skip to sidebar Skip to footer

Misionero, secuestrado y recluso: la experiencia de entrega total de fray Manuel

Manuel Pérez y Crespo (1710-1763) profesó como agustino recoleto hace hoy 300 años, el 25 de junio de 1726. En ese momento no sabía que a 11.350 kilómetros del lugar donde había tomado el hábito tendría que dar un extraordinario testimonio de su fe.
Ticao, Masbate, Filipinas.

El 20 de abril de 1710 nació en Pitiegua (Salamanca) Manuel Pérez y Crespo, que 16 años después, hace hoy justo 300 años, profesó como religioso, superado el año de noviciado, en el convento de los Agustinos Recoletos de Barcelona, adscrito a la Provincia Recoleta de Aragón, que tenía como patrona a la Virgen del Pilar.

Sin embargo, de algún modo la “fiebre misionera” llegó a nuestro protagonista cuando ya contaba 39 años de edad y 23 de profesión religiosa. Solicita unirse a la Provincia misionera de San Nicolás de Tolentino y redirigir su vida a las misiones de los Agustinos Recoletos en Filipinas.

Se embarcó en Cádiz el 13 de febrero de 1749. Era la vigésima travesía de voluntarios recoletos de las Provincias de España hacia Filipinas. El viaje no fue fácil ni corto: llegó a Manila en julio del año siguiente, 17 meses después.

El primer destino que tuvo fue en Mobo (Masbate), tierra donde aprendió el bisaya. Pertenecía a la Diócesis de Nueva Cáceres, con clima templado y saludable, terreno montuoso y fértil con buena irrigación, con minas de oro y cultivos principales de arroz, maíz, trigo, cacao, caña dulce, algodón, abacá, legumbres y frutas.

Dos años después, el Capítulo Provincial de 1752 lo nombra prior de la cercana Ticao, isla a poco más de 30 kilómetros de distancia por mar desde Mobo. Con sus 334 km2, Ticao es una de las tres islas principales de la provincia de Masbate, junto con la propia Masbate y la isla de Burias.

Ticao alberga hoy cuatro municipios (Batuan, Monreal, San Fernando y San Jacinto) y es conocida por su paisaje arqueológico, con miles de artefactos precoloniales (piedras inscritas, espigas de oro, frascos de entierro, cuentas de jade, estatuas de roca y petrografías). Ticao es lugar especial de conservación de mantarrayas e incluso cuenta con una subespecie rara de cerdo verrugoso hoy casi extinta.

Cuando fray Manuel llegó a este lugar paradisiaco, eran las vísperas de la década más trágica para los Agustinos Recoletos respecto a la larga secuencia de secuestros, asesinatos y violencias cometidas contra los misioneros durante las razias de las tribus musulmanas de Mindanao.

Sus víctimas preferidas eran los poblados cristianos, con sus párrocos y misioneros a la cabeza, apresados para luego percibir rescates. Ante la pasividad de las autoridades civiles y militares, los Agustinos Recoletos fueron en Filipinas constructores de múltiples estructuras defensivas para proteger a la población por todo el archipiélago.

Las tribus musulmanas, dueñas de los mares al sur de Luzón, invadieron Ticao em 1754. Apresan a fray Manuel Pérez y se lo llevan de vuelta a Masbate, donde lo colocan a la vista de los habitantes de sus antiguos feligreses en Mobo para exigir un rescate.

La Parroquia de Mobo ofreció por su liberación 500 pesos y se acuerda hacer el intercambio en la playa con veinte testigos: diez vecinos del pueblo y diez piratas. Era una trampa: el resto de piratas estaba apostado, escondidos, y se llevaron el dinero y no solo volvieron a apresar a fray Manuel, sino también a tres de los diez vecinos del pueblo que habían acudido a la cita como testigos del intercambio.

Los cuatro secuestrados fueron conducidos a Mindanao, la isla de origen de los piratas secuestradores. Y allí permaneció fray Manuel preso hasta que fue rescatado por 800 pesos en una visita diplomática del capitán Pedro Gaztambide.

Recobrada su libertad, el religioso recoleto retomó su vida comunitaria y su misión pastoral. Primero fue enviado a Cagayán de Oro, en el extremo norte de Filipinas, a 500 kilómetros al norte de Manila, el lugar más alejado de la piratería mora.

Tres años después, en el Capítulo Provincial de 1778, fue nombrado maestro de novicios y viceprior del convento de Intramuros en Manila, para que pudiese transmitir a los religiosos más jóvenes su larguísima experiencia como misionero que tuvo que superar enormes obstáculos y rehacerse desde el cautiverio.

En 1761 fray Manuel es enviado a Mariveles y en 1763 fallece en Cabcaben, barrio de ese municipio de la provincia de Bataan.

Compartir:

Entradas Relacionadas

Asia, Filipinas

Misionero, secuestrado y recluso: la experiencia de entrega total de fray Manuel

Manuel Pérez y Crespo (1710-1763) profesó como agustino recoleto hace hoy 300 años, el 25 de junio de 1726. En ese momento…Manuel Pérez y Crespo (1710-1763) profesó como agustino recoleto hace hoy 300 años, el 25 de junio de 1726. En ese momento…Manuel Pérez y Crespo (1710-1763) profesó como agustino recoleto hace hoy 300 años, el 25 de junio de 1726. En ese momento…
Leer más
Noticia, Provincia San Ezequiel Moreno

Recoletos Music presenta una canción inspirada en una oración inédita de san Ezequiel Moreno

Recoletos Music presenta una canción inspirada en una oración autógrafa desan Ezequiel Moreno, recientemente redescubierta por la Provincia de SanNicolás. La composición…Recoletos Music presenta una canción inspirada en una oración autógrafa desan Ezequiel Moreno, recientemente redescubierta por la Provincia de SanNicolás. La composición…Recoletos Music presenta una canción inspirada en una oración autógrafa desan Ezequiel Moreno, recientemente redescubierta por la Provincia de SanNicolás. La composición…
Leer más
América, Curia General

La Orden de Agustinos Recoletos sigue de cerca la emergencia tras los terremotos en Venezuela

La Orden de Agustinos Recoletos confirma que todos sus frailes y religiosas en Venezuela se encuentran bien tras los fuertes terremotos que…La Orden de Agustinos Recoletos confirma que todos sus frailes y religiosas en Venezuela se encuentran bien tras los fuertes terremotos que…La Orden de Agustinos Recoletos confirma que todos sus frailes y religiosas en Venezuela se encuentran bien tras los fuertes terremotos que…
Leer más

Únete a nuestra newsletter