Los dos postulantados de la Vicaría de México y Costa Rica, situados en Ciudad de México y en Pozos de Santa Ana (San José, Costa Rica), han preparado en los últimos meses a sus candidatos al noviciado y los han acompañado en la etapa final de sus estudios filosóficos antes de enviarlos a España, donde en el mes de agosto iniciarán el noviciado acompañados del resto de candidatos de las Provincias de San Nicolás de Tolentino y Santo Tomás de Villanueva de la Orden de Agustinos Recoletos.
En el Postulantado San Agustín de Ciudad de México, el 5 de junio finalizaron sus estudios filosóficos Jair y Ángel. Una semana después, los tres prenovicios (los dos anteriores más Iván) tuvieron el retiro “Las imágenes de Dios” en Ameca Ameca (Estado de México).
El 24 de junio tuvo lugar una eucaristía de acción de gracias y despedida del Postulantado, con los tres acompañados de sus familiares y frailes de México Centro. Antes, Iván también había sido despedido con una liturgia en la Parroquia de San Martín de Porres de Ciudad Cuauhtémoc, Chihuahua, de donde procede.
Mientras los tres se preparaban para iniciar el siguiente e importante paso en su discernimiento vocacional en España, el Postulantado llevaba a cabo los encuentros y convivencias con los vocacionables para determinar su ingreso en el Postulantado. Nueve jóvenes han llevado este acompañamiento previo y decidirán en este verano sobre su incorporación al Postulantado. Proceden de Oaxaca, Tabasco, Guerrero, Colima, Ecatepec y Ciudad de México.
En Costa Rica, el 7 de junio, también tuvo lugar la última convivencia vocacional, titulada “Todo comienza cuando te dejas mirar”, con la participación de 17 jóvenes. Fue una jornada de oración, reflexión, convivencia y discernimiento que también abrirá las puertas del Postulantado a nuevos candidatos.
Así, el Postulantado San Ezequiel Moreno celebró el domingo 12 de julio una acción de gracias y despedida de los dos candidatos al noviciado justo antes de su viaje a España. Se trata de Luis Daniel Garro y Ahunder Celín García. El día 16 fueron despedidos en el aeropuerto por sus familias y por miembros del equipo de formación que los han acompañado durante los últimos años en Pozos de Santa Ana.






















