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“Duermo más tranquilo y la vida es más leve, pero también está la nostalgia por tantos años de tantas alegrías”

El agustino recoleto Joaquín Pertíñez se ha despedido de su Diócesis de Río Branco tras 27 años de servicio episcopal en el estado brasileño de Acre y ha acogido y presentado a la Diócesis al nuevo administrador apostólico.
Despedida de Joaquín Pertíñez, agustino recoleto, de la Diócesis de Río Branco.

“La trayectoria de monseñor Joaquín es una travesía oceánica pautada por su entrega. Sacerdote desde 1978, sus primeros años los dedicó a la formación de seminaristas en España, hasta que en 1988 la inmensidad verde le llamó.

En la misión de Lábrea, el profesor, psicopedagogo y artista encontró su verdadera morada. Durante una década levantó capillas diseñadas por sus propias manos y ayudó a afianzar el Centro Esperanza traduciendo la fe en obras de amor concreto.

El 30 de mayo de 1999 es ordenado obispo de manos de Moacyr Grechi bajo el cielo de Río Branco. Monseñor Joaquín asumió un lema que sería la brújula de su vida en el Acre: ‘Para amar más’.

Profesor en la Facultad Católica de la Amazonia, ha sabido unir el intelecto a la sencillez pastoral. No solo ha guiado la Iglesia en el Acre, sino que ha pintado con colores de esperanza la realidad de su pueblo, luchando por las causas locales y caminando junto a las comunidades.

Su renuncia no es un fin, sino una oportunidad para contemplar una cosecha enorme. La Iglesia en el Acre, los ribereños, los pueblos de la selva y todos aquellos que han testimoniado su donación, reverencian el legado de un hombre que cruzó el mundo para volverse, para siempre, un hijo de las tierras amazónicas”.

Así rezaba la convocatoria de rueda de prensa que ofrecía el agustino recoleto Joaquín Pertíñez, ahora ya obispo emérito de Río Branco (Acre, Brasil), para explicar los motivos de su renuncia a la sede acreana.

En la ocasión, monseñor Joaquín dijo que “era un día para dormir más tranquilo porque lógicamente dejo un peso y una responsabilidad muy grande, pero también existe la nostalgia por tantos años y tantas alegrías. Son días de sentimientos encontrados. Pero puedo decir que es una misión cumplida que ahora queda en las manos de Dios”.

El agustino recoleto Joaquín Pertíñez (Monachil, Granada, España, 1952, 73 años) explicó los motivos de su renuncia y cómo aún permanecerá durante algún tiempo en Rio Branco, donde sirve a la Iglesia desde hace 27 años. A causa de su salud solicitó primero a la Santa Sede un obispo auxiliar para continuar la labor con menor intensidad, pero Roma optó por nombrar administrador apostólico a Antônio Fontinele de Melo (Camocim, Ceará, Brasil, 1968), actual obispo de Humaitá (Amazonas), hasta el nombramiento de un nuevo obispo diocesano.

Por este motivo, Joaquín Pertíñez permanecerá por ahora en Rio Branco, dado que el nuevo administrador apostólico ya tiene el gobierno de otra Diócesis amazónica y, por tanto, una agenda propia y muy exigente.

Durante estos años, el obispo recoleto ha reorganizado la administración diocesana, ha animado la misión pastoral, ha centrado grandes esfuerzos en la formación del clero, ha apoyado la presencia de la vida consagrada. El presidente de la Conferencia Episcopal brasileña, Cardenal Jaime Spengler, emitió una nota de agradecimiento por su trabajo en el Acre:

“Su trayectoria ha estado marcada por la proximidad con el pueblo, por el compromiso con la evangelización, con la promoción de la dignidad humana y por la formación de las comunidades, dejando un legado de sencillez, celo pastoral y amor a la Iglesia, en sintonía con el lema que escogió para su episcopado: para amar más”.

El nuevo administrador apostólico ya se ha hecho presente en Rio Branco para conocer mejor la Diócesis, guiado por el obispo emérito recoleto. Dijo sentirse sorprendido por el nombramiento, estar ya en proceso de ajuste de agendas de ambas Diócesis y ha pedido la colaboración de la Iglesia local en todos sus ámbitos a la espera del nombramiento del nuevo obispo diocesano por parte del Papa León XIV.

En la semana del 7 de julio Joaquín Pertíñez acompañó a Antônio Fontinele en estas jornadas de presentación. Conoció a los principales actores de la evangelización en la Diócesis, visitó las distintas dependencias y estructuras diocesanas y celebraron juntos el 12 de julio una Eucaristía de presentación a los fieles.

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