El triduo iniciado el 14 de octubre acompaña la celebración del centenario de la presencia de los Agustinos Recoletos en esta misión de la Amazonía brasileña. Un siglo de evangelización y servicio a las comunidades del río Purús reúne a la Familia Agustino Recoleta en una acción de gracias compartida.
La Provincia de San Nicolás de Tolentino celebra este 17 de octubre el centenario de la presencia de los Agustinos Recoletos en la Prelatura de Lábrea, en el estado brasileño de Amazonas. La conmemoración está precedida por un triduo que comenzó el 14 de octubre y forma parte de las celebraciones de clausura del centenario, cuyo programa se prolonga hasta el domingo 18.
Obispos, religiosos, Misioneras Agustinas Recoletas y representantes de las comunidades se han reunido para recordar a quienes hicieron posible esta misión y compartir los desafíos de la evangelización en la Amazonía. La Provincia de San Nicolás de Tolentino, responsable de la misión desde 1979, se suma así a la acción de gracias por una historia que pertenece a toda la Familia Agustino Recoleta.
Una celebración que reúne a la familia y a las comunidades
La jornada inaugural tuvo lugar en el auditorio de la Escuela Santa Rita. Participaron el prior provincial de San Nicolás de Tolentino, fray Carlos González; el secretario provincial, fray Benjamín; el vicario provincial en Brasil, fray Juan Cruz Vicario, y religiosos de las comunidades de la Provincia en el país.
También estuvieron presentes el obispo de Lábrea, monseñor Santiago Sánchez Sebastián; el obispo emérito, monseñor Jesús Moraza Ruiz de Azúa, y monseñor Joaquín Pertíñez, quien fue misionero en Lábrea entre 1988 y 1998. A ellos se unieron fray Marcus Vinicius, vicario de la Provincia de Santo Tomás de Villanueva, y fray Ismael Xuruc, consejero general y responsable del Secretariado de Apostolado Misional y Ministerial de la Orden.
Las Misioneras Agustinas Recoletas estuvieron representadas por su superiora general, madre Olga Lucía Pérez Rodríguez; la consejera general, madre Marlene Valani, y las hermanas de la comunidad de Lábrea.
Tras la bienvenida del párroco, fray Luis Amílcar Reyes, fray Luis Antonio Fernández Aguado, misionero en la Prelatura desde 1999, presentó el taller «100 años de los Recoletos en Lábrea». Cantos, recuerdos y anécdotas acompañaron el recorrido por las distintas etapas de la misión.
Cien años junto a las comunidades del Purús
Los primeros misioneros agustinos recoletos, fray Marcelo Calvo y fray Ignacio Martínez, llegaron a Lábrea el 7 de octubre de 1926. Diez días después, el 17 de octubre, tomaron posesión oficial de la Prelatura, que entonces comprendía las parroquias de Lábrea, Canutama y Floriano Peixoto.
La Prelatura había sido erigida por Pío XI el 1 de mayo de 1925. En agosto de aquel año, la Provincia de Santo Tomás de Villanueva aceptó hacerse cargo de una misión marcada por las enormes distancias, las enfermedades, la pobreza y la escasez de religiosos.
Fray Ignacio Martínez encarnó la entrega de aquellos primeros años. Recorrió los ríos en largas visitas pastorales, algunas de más de siete meses, para acercar los sacramentos y acompañar a las comunidades dispersas. Murió a causa de las fiebres el 16 de marzo de 1942, durante una de esas travesías, en el seringal Nova Fé, hoy Tapauá. Sus restos reposan en la capilla del Santísimo de la catedral de Lábrea.
Desde aquellos comienzos, 117 agustinos recoletos de distintos países han servido en la Prelatura. La responsabilidad de la misión pasó de la Provincia de Santo Tomás de Villanueva a la de Santa Rita de Casia en 1960 y, desde 1979, a la de San Nicolás de Tolentino.
Una Iglesia comprometida con la vida de su pueblo
El recorrido histórico permitió recordar la organización pastoral y la construcción de iglesias y escuelas impulsadas por monseñor José Álvarez Mácua. También destacó la renovación promovida por monseñor Florentino Zabalza, con el desarrollo de las comunidades eclesiales de base y el compromiso con los pueblos indígenas y la tierra.
En esta historia ocupa un lugar especial la misionera agustina recoleta Cleusa Coelho, asesinada el 28 de abril de 1985 por su defensa de los pueblos indígenas.
Posteriormente, monseñor Jesús Moraza dio continuidad a la formación de los laicos, la Pastoral del Niño y la colaboración con otras congregaciones e iglesias hermanas. Desde 2016, monseñor Santiago Sánchez ha puesto el acento en la misión, la iniciación a la vida cristiana y la aplicación del Sínodo para la Amazonía.
Actualmente, la Prelatura cuenta con 13 agustinos recoletos, entre ellos dos obispos. Los religiosos están presentes en tres de sus cinco parroquias.
Acción de gracias y renovación misionera
El programa de clausura incluye talleres, testimonios, una peregrinación a Praia do Pirão, visitas misioneras a las comunidades y una procesión. Para este 17 de octubre, fecha central del centenario, está prevista la celebración de la solemnidad de Nuestra Señora de la Consolación y la bendición de una placa conmemorativa.
La celebración reúne la memoria de los primeros misioneros con el servicio cotidiano de quienes hoy acompañan a las comunidades del Purús. Para la Provincia de San Nicolás de Tolentino y toda la Familia Agustino Recoleta, estos cien años son una ocasión para agradecer la entrega recibida y renovar el compromiso con la misión en Lábrea.





