La Orden de Agustinos Recoletos inicia el especial “Agosto con A de Agustín” con una entrevista al Prior General, fray Miguel Miró, OAR, quien presenta el itinerario espiritual con el que toda la Familia Agustino Recoleta se preparará para celebrar el centenario de la consagración de la Orden a Nuestra Señora de la Consolación. Desde septiembre hasta diciembre, comunidades y ministerios recibirán materiales para vivir este tiempo de gracia y renovar su compromiso de ser “misioneros de la consolación”.
Comienza “Agosto con A de Agustín” con una mirada al centenario de la consagración a la Virgen de la Consolación
No podía haber un mejor comienzo para “Agosto con A de Agustín”, el especial de Recoletos.org dedicado a profundizar en la espiritualidad, el pensamiento y la actualidad agustino recoleta.
La primera gran propuesta llega de la mano del Prior General de la Orden de Agustinos Recoletos, fray Miguel Miró, OAR, quien invita a toda la Familia Agustino Recoleta a poner la mirada en el camino que recorrerá desde septiembre hasta diciembre para preparar la celebración del centenario de la consagración de la Orden a Nuestra Señora de la Consolación.
Hace cien años, el beato Vicente Soler, siendo Prior General de la Orden, consagró a los Agustinos Recoletos a la Virgen bajo la advocación de Reina y Madre de la Consolación, un acontecimiento que sigue marcando la identidad espiritual de la familia recoleta.
“Estamos celebrando un acontecimiento que no puede pasar desapercibido: el centenario de la consagración de la Orden a Nuestra Señora de la Consolación.”
Una familia que no se entiende sin María
Durante la entrevista, el Prior General recuerda que la presencia de María forma parte de la historia y del corazón de la Recolección.
“Somos una Orden y una Familia Agustino Recoleta que no se entiende sin la presencia de la Virgen”, afirma, subrayando que el título de Madre de la Consolación adquiere hoy una fuerza especial en un mundo “falto de consuelo”, marcado por el sufrimiento, la soledad y la incertidumbre.
Para fray Miguel, este centenario representa una oportunidad para redescubrir la riqueza de esta advocación y proyectarla hacia la Iglesia y el mundo como un mensaje profundamente actual.
La consolación debe tener “olor a los pobres”
Uno de los momentos más significativos de la entrevista llega cuando el Prior General invita a toda la Familia Agustino Recoleta a vivir la devoción mariana desde el compromiso concreto con quienes más sufren.
Inspirándose en la conocida expresión del papa Francisco sobre el “olor a oveja”, afirma que la consolación no puede quedarse en una devoción intimista.
“La Consolación tiene que tener también olor a los pobres; tiene que tener el olor de las heridas de los que están desconsolados y el olor de las lágrimas de quienes sufren.”
El Prior General anima a que religiosos, religiosas y laicos no deleguen únicamente la acción social, sino que estén personalmente presentes allí donde las personas necesitan cercanía, escucha y esperanza.
Recordar, renovar y reavivar
Fray Miguel resume el espíritu del centenario en tres verbos que marcarán el camino de preparación.
El primero es recordar, haciendo memoria agradecida de la consagración realizada por el beato Vicente Soler en 1926.
El segundo es renovar, reafirmando el deseo de seguir poniéndose bajo la protección de María y renovando la consagración de toda la Familia Agustino Recoleta.
Y el tercero es reavivar, dejando que este aniversario impulse una renovada devoción filial hacia la Virgen que conduzca siempre a Cristo.
“Cuanto más nos aproximamos a la Virgen María, más nos acercamos a su Hijo.”
Un camino común hasta diciembre
La preparación comenzará tras la fiesta de Nuestra Señora de la Consolación y se extenderá hasta diciembre. Desde la Curia General se enviarán materiales para que todas las comunidades y ministerios puedan vivir este tiempo de forma unida. Entre las propuestas habrá una vigilia mariana, un rosario especial, cenáculos, momentos de oración, materiales de formación y la lectura comunitaria de los textos del beato Vicente Soler y de la reciente carta del Prior General.
El objetivo es llegar especialmente al 5 de diciembre, fiesta de la Recolección, y al 8 de diciembre, solemnidad de la Inmaculada Concepción, preparados para renovar juntos la consagración de toda la Familia Agustino Recoleta.
La invitación está dirigida a religiosos, monjas contemplativas, religiosas, Fraternidades Seglares Agustino-Recoletas, Juventudes Agustino-Recoletas (JAR), Madres Mónicas, colaboradores de los colegios y a todas las personas que comparten el carisma de la Orden.
Ser instrumentos de la consolación de Dios
Como deseo para este año jubilar, el Prior General propone que toda la Familia Agustino Recoleta haga propia una sencilla jaculatoria que exprese el compromiso de convertirse en signo del consuelo de Dios para el mundo:
“Madre de la Consolación, haznos instrumentos de la consolación de Dios.”
Más que una fórmula de devoción, fray Miguel la presenta como un programa de vida.
“Quien venera a la Madre de la Consolación se compromete a ser también consolación para los demás”, concluye.
Con esta entrevista comienza oficialmente “Agosto con A de Agustín”, un mes en el que Recoletos.org ofrecerá entrevistas, reportajes, especiales, recursos formativos y contenidos exclusivos para profundizar en la riqueza del carisma agustino recoleto y preparar juntos la celebración del centenario de la consagración de la Orden a Nuestra Señora de la Consolación.






