Desde la noche del domingo 17 de agosto hasta la tarde del viernes 22, los religiosos en última etapa de formación inicial de las tres Provincias recoletas con presencia en España celebraron sus ejercicios espirituales anuales bajo la dirección del agustino recoleto Felipe Sada (Ablitas, Navarra, España, 1946).
Los ejercicios espirituales son una práctica religiosa obligatoria para todos los religiosos agustinos recoletos al menos una vez al año. Se trata de dar espacio y tiempo apropiados para detenerse, entrar en el “desierto” del corazón y renovarse espiritualmente con una experiencia de evaluación de la situación personal y propósitos de crecimiento.
El director de los ejercicios invitó a todos a vivir el silencio no como una evasión, sino como una apertura. Así, despojarse del ruido exterior y del bullicio deja espacio para escuchar a Dios en lo profundo de la persona.
Cada jornada incluía charlas espirituales de entre media y una hora, a las que se añadía una guía escrita para orientar las meditaciones personales. Además, para enriquecer la experiencia, se organizaban cada tarde encuentros comunes de oración con meditaciones marianas, rosario o adoración Eucarística.
El silencio tenía como fin básico dar una oportunidad al discernimiento para intentar comprender la voluntad de Dios en la vida de cada uno. También se animó a promover valores como la humildad, la gratuidad o el abandono en las manos de Dios, pero siempre teniendo la mirada en la vuelta a las tareas cotidianas.
“Ser los mismos, pero no de la misma manera” era la propuesta; es decir, que la vivencia de los ejercicios espirituales supusiera un nuevo compromiso activo de vivir la entrega personal y comunitaria a la vocación agustino-recoleta que han escogido.



