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Mons. José Agustín Ganuza, OAR: un testigo del Reino en tierra panameña

Mons. José Agustín Ganuza, OAR, obispo español y misionero en Panamá, deja el legado de un pastor cercano y testigo del Reino en Bocas del Toro.
Mons. Ganuza

El obispo español y misionero agustino recoleto dedicó su vida a la evangelización, la formación y el acompañamiento de las comunidades, especialmente de los pueblos indígenas en Bocas del Toro.

La vida de Mons. José Agustín Ganuza García, OAR (Artajona, Navarra, 1931 – Panamá, 2026), obispo emérito de la Prelatura de Bocas del Toro, puede leerse como una larga fidelidad al Evangelio vivida en clave misionera. Religioso agustino recoleto, sacerdote y obispo, fue ante todo un hombre consagrado que entendió su vocación como servicio humilde al Pueblo de Dios.

Con 78 años de vida religiosa, 72 de ministerio sacerdotal y 53 de ministerio episcopal, su trayectoria resume una existencia entregada sin reservas a la Iglesia y a la misión.

Una vocación forjada en el carisma recoleto

Ingresó en la Orden de Agustinos Recoletos en 1947 y profesó solemnemente en 1952. Fue ordenado sacerdote en 1954, tras completar su formación filosófica y teológica, que culminó con la licenciatura en Teología por la Universidad Pontificia Comillas.

Desde sus primeros años manifestó una profunda conciencia misionera, arraigada en el espíritu de san Agustín: búsqueda de Dios, vida fraterna y servicio a la Iglesia. Esa identidad recoleto marcaría toda su vida.

Panamá: tierra de misión y entrega

En 1958 fue destinado a Panamá. Allí comenzó una fecunda labor pastoral y educativa como profesor del Colegio San Agustín. Pero sería en la Prelatura de Bocas del Toro donde su vocación misionera alcanzaría su plena madurez.

Nombrado prelado en 1970 por san Pablo VI y ordenado obispo en 1972, Mons. Ganuza ejerció su ministerio episcopal con un estilo cercano, sencillo y profundamente pastoral. Conoció las realidades humanas y eclesiales de su territorio, caminó con las comunidades y promovió una Iglesia encarnada en la vida del pueblo.

Su dedicación a la pastoral indígena fue uno de los rasgos más significativos de su ministerio. Supo escuchar, acompañar y defender la dignidad de los pueblos originarios, impulsando procesos evangelizadores respetuosos de su identidad cultural.

Pastor misionero y hombre de Iglesia

Además de su servicio en Bocas del Toro, fue vicario provincial de los Agustinos Recoletos en Centroamérica y Panamá, fortaleciendo la presencia y misión de la Orden en la región. También presidió el Departamento de Misiones de la Conferencia Episcopal Panameña, desde donde animó la dimensión misionera de la Iglesia local.

Quienes lo conocieron destacan su espíritu sencillo, su cercanía y su profunda confianza en Dios. No buscó protagonismos; prefirió el trabajo constante y silencioso, propio de quien sabe que el Reino crece muchas veces sin ruido.

Un testigo del Reino

La vida de Mons. José Agustín Ganuza fue la de un misionero que hizo de Panamá su hogar y de su ministerio una ofrenda permanente. En él se encarna el ideal agustino recoleto de comunidad, interioridad y misión.

Su legado permanece en las comunidades que acompañó, en las vocaciones que alentó, en la Iglesia particular que pastoreó y en la huella discreta pero firme de quien vivió para que Cristo fuera conocido y amado.

La Orden de Agustinos Recoletos agradece a Dios el don de su vida y su testimonio, y confía en que el Señor, a quien sirvió con fidelidad, lo acoja en la plenitud del Reino que anunció.

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