Skip to content Skip to sidebar Skip to footer

“Dialoguemos con humildad, desde la verdad y con parresía; escuchemos fascinados, con empatía, receptividad y compromiso”

El prior de la Provincia de San Nicolás de Tolentino de los Agustinos Recoletos, fray Carlos González, envía en este 10 de septiembre su mensaje a toda la Familia Agustino-Recoleta de ámbito provincial con motivo del día del patrón titular de la Provincia.
0444177

“Si amáis a Dios, arrastrad al amor de Dios a todos los que están unidos a vosotros, a todos los de vuestra casa” (San Agustín, Comentario al Salmo 33,2,6).

Envío un saludo fraternal y lleno de esperanza a todos los religiosos y laicos de la Familia Agustino-Recoleta en la fiesta de san Nicolás de Tolentino, patrón de nuestra Provincia.

Como en años anteriores, les pido que nos unamos en un solo corazón y una sola alma para dar gracias al Dios providente por todos los regalos que hemos recibido durante este año.

De entre ellos, destaco las nuevas vocaciones a la vida sacerdotal y consagrada para la Provincia, a quienes han querido formar parte de la Fraternidad Seglar Agustino-Recoleta, a las madres que oran por sus hijos y han querido unirse a la Asociación de Madres Cristianas de Santa Mónica y los jóvenes que se han incorporado a la aventura del proceso de las Juventudes Agustino-Recoletas.

Se acerca la celebración de las Asambleas zonales y del Capítulo Provincial. Las asambleas serán en noviembre en Estados Unidos, España e Inglaterra, y en enero de 2026 en México-Costa Rica y Brasil. El Capítulo Provincial iniciará el lunes 18 de mayo de 2026 en Marcilla (Navarra, España).

Pidámosle a Dios su bendición y gracias especiales para que los que participaremos en esos encuentros sepamos dialogar con humildad, desde la verdad y con parresía; que nuestra escucha sea fascinada, empática, receptiva y comprometida; que nuestra manera de hablar sea serena, clara, vital y valiente; que los acuerdos a los que lleguemos sean el fruto de un discernimiento comunitario comprometido y de una lectura realista de los desafíos que nos presenta la Iglesia y la sociedad actual.

Somos discípulos del maestro Jesucristo; la intimidad con Él, la participación en su mesa eucarística, el testimonio de su amor, arrastran nuestra mente y corazón para convertirnos en sus misioneros, testigos de su Reino de amor.

En esta segunda mitad de 2025 sigue resonando con fuerza la invitación del papa Francisco para ser peregrinos de la esperanza y comenzamos la vivencia de un año misionero. Así nos lo ha propuesto el prior general y su equipo con el lema tomado de un sermón de san Agustín: Anunciad a Cristo donde podáis (sermón 260E, 2).

Somos una Orden que no nació con propósitos misionales, pero la misión se convirtió en rasgo esencial pocos años después de su nacimiento. Nuestra madre y maestra, la Iglesia, nos pidió ser misioneros en Filipinas y nos dispusimos a realizar este servicio de caridad con alegría y prontitud.

Desde entonces la misión forma parte de nuestro ADN. Estamos comprometidos con la esencia de la misión, llevar el mensaje del amor de Jesucristo, proclamar con ardor el kerigma, que Jesucristo se encarnó, murió en la cruz para salvarnos y resucitó. Porque la esencia de la Iglesia, su dicha, su vocación y su identidad es evangelizar (Pablo VI, Evangelii nuntiandi: La evangelización del mundo contemporáneo, 14).

Como Provincia tuvimos la dicha de celebrar en 2024 el centenario de nuestra misión en Shangqiu, China, y celebramos este 2025 el centenario en Lábrea, Brasil. Hemos sido enviados a evangelizar y a realizar la promoción social en las Iglesias de Brasil y China y son muchos los frutos recogidos en medio de tantas alegrías y sufrimientos.

San Nicolás de Tolentino desarrolló el espíritu misionero; este lo condujo a arrebatar a sus hermanos para Cristo con su testimonio de vida, con su trato cordial y con su servicio caritativo a favor de los necesitados.

La luz de san Nicolás ilumina la vida y misión de todos los religiosos y laicos de la Familia Agustino-Recoleta, los que trabajan en zonas de misión y los que tenemos espíritu misionero.

Durante el próximo año cultivaremos de manera especial este espíritu misionero y el corazón misionero. Fortalecer el espíritu misionero no significa perder fuerzas en los demás servicios que realizamos, porque todos forman parte de nuestra historia, caminar y compromiso con la Iglesia y la sociedad.

Por eso, junto al espíritu misionero, seguimos cultivando el espíritu y el corazón de la ayuda social, de la educación en los colegios, del acompañamiento en las casas de formación, de la evangelización en las parroquias y en los centros de espiritualidad…

Que san Nicolás de Tolentino, testigo fiel que arrastró a sus hermanos hacia Jesucristo, interceda por los religiosos y laicos que formamos la Familia Agustino-Recoleta dentro de la Provincia de San Nicolás de Tolentino.

Compartir:

Únete a nuestra newsletter