Fray Miguel Ángel Hernández ha concluido su visita a las comunidades y ministerios agustino recoletos de Guatemala después de varios días de encuentros con religiosos, laicos, comunidades parroquiales y miembros de la Familia Agustino Recoleta. Quetzaltenango, Mixco y las parroquias de San Judas Tadeo y Santa María Goretti marcaron la última etapa de un recorrido que el Prior General resume con una convicción: «Aquí descubres un pueblo creyente».
La visita de fray Miguel Ángel Hernández a Guatemala llegó a su última etapa después de un intenso recorrido por las diferentes presencias de los Agustinos Recoletos en el país. Tras conocer de cerca la realidad de Totonicapán y otros ministerios, el Prior General continuó hacia Quetzaltenango, regresó al seminario de Mixco y concluyó su recorrido en las parroquias atendidas desde la comunidad de San Judas Tadeo.
Han sido días para encontrarse con los religiosos, pero también para acercarse a las diferentes expresiones de la Familia Agustino Recoleta y conocer la vitalidad de las comunidades cristianas en las que desarrolla su misión la Orden.
Una nueva fraternidad seglar en Quetzaltenango
Uno de los acontecimientos más significativos de esta última parte de la visita tuvo lugar en Quetzaltenango —popularmente conocida como Xela—, en la parroquia de la Sagrada Familia. Allí nació una nueva fraternidad de la Fraternidad Seglar Agustino Recoleta.
Once hermanos y hermanas emitieron sus promesas y comenzaron formalmente su camino dentro de la Familia Agustino Recoleta. Para fray Miguel Ángel, fue una de las experiencias más hermosas de estos días y una muestra de cómo el carisma agustino recoleto continúa echando raíces entre los laicos.
El Prior General destacó también la vitalidad pastoral de la parroquia de la Sagrada Familia. Las celebraciones congregan habitualmente a cientos de personas y muestran una comunidad activa y comprometida con la vida de la Iglesia.
Durante su estancia en Quetzaltenango, fray Miguel Ángel pudo encontrarse además con la realidad eclesial de la archidiócesis, en la que reside actualmente monseñor Mario Molina, arzobispo emérito de Los Altos, Quetzaltenango-Totonicapán.
El carisma compartido con los laicos
El recorrido llevó nuevamente al Prior General hasta el seminario de Mixco. Durante la primera visita no había sido posible mantener un encuentro con la Fraternidad Seglar Agustino Recoleta del lugar, por lo que sus miembros solicitaron poder compartir un momento con él antes de que concluyera su estancia en Guatemala.
«Fue una experiencia muy bonita», explica fray Miguel Ángel. El encuentro estuvo preparado de manera dinámica y permitió comprobar el entusiasmo de una comunidad laical que, en palabras del Prior General, está «enamorada del carisma».
Esta presencia de las fraternidades seglares, tanto en Mixco como en Quetzaltenango, ha sido uno de los signos que han acompañado la visita y que muestran cómo la misión agustino recoleta se extiende más allá de las comunidades religiosas para ser compartida por toda la Familia Agustino Recoleta.
Dos parroquias, dos realidades sociales
La última etapa tuvo como centro la comunidad de San Judas Tadeo, desde donde los Agustinos Recoletos atienden dos parroquias situadas en contextos sociales muy diferentes.
La parroquia de San Judas Tadeo se encuentra en una zona con una realidad económica más acomodada, mientras que la parroquia de Santa María Goretti desarrolla su misión en un sector popular marcado también por situaciones de violencia.
Dos contextos distintos que plantean necesidades pastorales diferentes y en los que los religiosos tratan de acompañar la vida cotidiana de las comunidades.
Fray Miguel Ángel visitó asimismo a las Misioneras Agustinas Recoletas, presentes en Guatemala desde hace aproximadamente un año con una nueva fundación. Las religiosas colaboran en un colegio vinculado a la obra social de la parroquia de San Judas Tadeo, donde imparten clases de religión, acompañan a las Juventudes Agustino Recoletas (JAR) y participan también en la pastoral de Santa María Goretti.
Antes de finalizar su estancia, el Prior General mantuvo además un encuentro con el arzobispo de Santiago de Guatemala, monseñor Gonzalo de Villa y Vásquez, SJ. Fray Miguel Ángel destacó la acogida y cordialidad del encuentro con el arzobispo.
«Aquí descubres un pueblo creyente»
Al hacer balance de su recorrido, el Prior General quiso destacar especialmente la fe que ha encontrado en las comunidades guatemaltecas.
«Aquí descubres un pueblo creyente, familias creyentes comprometidas. La fe ha penetrado en este pueblo», asegura.
Fray Miguel Ángel reconoce también los desafíos pastorales y religiosos existentes en el país, entre ellos la presencia y crecimiento de las comunidades evangélicas. Sin embargo, su impresión después de recorrer los ministerios agustino recoletos es la de unas comunidades católicas vivas, con una fuerte participación y compromiso de los fieles.
«Por lo menos donde estamos nosotros, en todos nuestros ministerios, la respuesta de la gente, el compromiso de la gente, la participación de la gente es impresionante. Uno tiene la sensación de que el Evangelio ha permeado la vida de este pueblo».
Totonicapán, «una de las maravillas de la Orden»
Entre todas las experiencias vividas durante estos días, el Prior General reserva unas palabras especialmente significativas para Totonicapán, uno de los ministerios históricos de los Agustinos Recoletos en Guatemala.
«Totonicapán es un ministerio emblemático de la Orden», afirma.
Y para expresar lo que allí ha encontrado, fray Miguel Ángel recurre a una comparación: «Si hubiera que decir cuáles son las maravillas de la Orden, igual que existen las maravillas del mundo, yo pondría a Toto como una de las maravillas de la Orden, porque lo que allí se vive es especial».
Una valoración que el Prior General extiende al trabajo realizado durante años por tantos religiosos en Guatemala:
«El trabajo que nuestros padres han hecho, no solo en Totonicapán, sino en todos los ministerios, es un trabajo que realmente merece nuestro reconocimiento y nuestras felicitaciones».
Con estas palabras concluye una visita que ha permitido al Prior General acercarse a comunidades religiosas, parroquias, centros de formación, fraternidades seglares, jóvenes y religiosas de la Familia Agustino Recoleta. Un recorrido por distintas realidades sociales y pastorales unidas por una misma experiencia que fray Miguel Ángel se lleva de Guatemala: la de un pueblo en el que la fe continúa formando parte profundamente de la vida.
De Guatemala a Brasil: la misión continúa
La visita a Guatemala termina, pero el camino del Prior General continúa. Fray Miguel Ángel Hernández ha partido hacia Brasil, donde participará en el Sínodo Misional Agustino Recoleto, que reúne a miembros de la Familia Agustino Recoleta para reflexionar, escuchar y discernir juntos sobre la misión y los desafíos actuales de la evangelización.
De este modo, el recorrido por los ministerios de Guatemala enlaza directamente con un nuevo momento dedicado a pensar la misión de la Orden: compartir lo vivido, escuchar las diferentes experiencias misioneras y seguir buscando nuevos caminos para anunciar el Evangelio desde el carisma agustino recoleto.
Durante los próximos días, en recoletos.org te contaremos todo lo que suceda en el Sínodo Misional Agustino Recoleto en Brasil, con sus principales reflexiones, testimonios, noticias, imágenes y momentos destacados.
La visita a Guatemala concluye; la misión continúa en Brasil.






