La nueva Fraternidad Seglar Agustino-Recoleta estará referenciada a la Casa de Formación San Agustín de Las Rozas (Madrid), la comunidad donde residen los religiosos de la Provincia de San Nicolás de Tolentino en último período de su formación inicial antes de emitir los votos solemnes y su equipo formativo.
En este proceso de discernimiento, los 24 aspirantes estarán acompañados por el prior de la comunidad local, el agustino recoleto Juan Manuel Ramírez Sixtos. Además, participarán asiduamente de la vida litúrgica de esta comunidad, y es allí donde tendrán sus reuniones.
En una Eucaristía presidida por el acompañante espiritual de las Fraternidades Seglares en España, Germán Antonio Antón, los nuevos aspirantes estuvieron acompañados por los miembros de otras Fraternidades, como las referenciadas a las parroquias de Santa Rita (Madrid) y Nuestra Señora de Buenavista (Getafe).
Los aspirantes recibieron palabras de aliento para acoger sin temor y con entusiasmo los valores propios de la espiritualidad agustino-recoleta y dejarse transformar por ellos: la interioridad, la vida fraterna o la búsqueda de Dios en comunidad. Con estos valores activos, serán “sal y luz”, testigos del Evangelio en el día a día de sus relaciones familiares, laborales, profesionales, sociales o de ocio.
El inicio oficial del periodo de prueba muestra, mediante un acto formal, el impulso personal y decidido hacia la propia formación, el discernimiento y el crecimiento espiritual. La vida, obra y experiencia vital de san Agustín, las particularidades del movimiento recoleto, compartir fe y oración, las reuniones y el acompañamiento personal y grupal y el compromiso solidario son las herramientas para este proceso, que tiene como objetivo lograr una vida coherente y feliz.
La presencia de otras Fraternidades fue signo elocuente de comunión y continuidad. Su testimonio cercano ofreció a los ya oficialmente aspirantes de Las Rozas la posibilidad real de vivir esa vocación seglar agustino-recoleta en la Iglesia a través de la comunión, el cariño y el apoyo mutuo y cercano.
Aunque cada Fraternidad tiene sus espacios formativos y de encuentro, las actividades conjuntas en ámbito regional, nacional o incluso internacional son variadas, con una gran riqueza en la que se aportan culturas, idiomas y geografías agrupadas en un camino formativo común y un proyecto de vida basado en un mismo carisma y espiritualidad.
La espiritualidad agustiniana es una propuesta viva y fecunda para quienes desean caminar juntos en la fe, en la amistad, en la búsqueda sincera de Dios, en el compromiso de transformación de la sociedad según el proyecto del Reinado de Dios: justicia, equidad, dignidad, solidaridad.
La jornada concluyó con la enorme gratitud de los presentes y un sentimiento de esperanza, pues esta Fraternidad Seglar naciente es un don para la Iglesia y para la Familia Agustino-Recoleta.












