Al celebrar el primer centenario de la presencia de los Agustinos Recoletos en la Amazonia brasileña, en la Prelatura de Lábrea, una línea del tiempo permite recorrer a grandes rasgos y poner en su contexto general la historia de esa unión entre un carisma de la Iglesia Católica, el de la Familia Agustino-Recoleta, y el Pueblo de Dios disperso por la selva amazónica en el valle del río Purús, afluente del Amazonas.
Al observar el contexto general de lo que vivía el mundo, el país, la Iglesia y la propia Familia recoleta, cada pieza encaja de manera más comprensible en su contexto. La revista Canta y Camina de la Provincia de San Nicolás de Tolentino ha publicado esta breve historia visual:
Los Agustinos Recoletos han convivido con los habitantes del río Purús el último siglo, al tiempo que ocurrían grandes acontecimientos: el periodo de entreguerras, la II Guerra Mundial (con la segunda fiebre del caucho amazónico), la Guerra fría, los años de cooperación internacional y multilateralismo o el actual periodo nacionalista y populista.
El contexto histórico causa consecuencias directas. Por ejemplo, la mayor parte de los recoletos han sido extranjeros, lo que complicó su situación en la era Getúlio Vargas (1930-1945), durante el régimen militar (1964-1985) o con gobiernos más nacionalistas o populistas (1985-2002 y 2016-2022).
Respecto a la Iglesia, los Recoletos llegaron durante el régimen de cristiandad, luego vivieron con esperanza la apertura del Vaticano II y la internacionalización propiciada por el Episcopado latinoamericano (CELAM) y sus encuentros (especialmente influyentes para las misiones amazónicas los de Medellín -1968- y Aparecida -2007-).
El Papa Francisco es el que más directamente miró hacia la Amazonia, con un Sínodo dedicado íntegramente a ella; pero los Recoletos en el Amazonas han rezado diariamente en sus Eucaristías por nueve papas: Pío XI, Pío XII, Juan XXIII, Pablo VI, Juan Pablo I, Juan Pablo II, Benedicto XVI, Francisco y León XIV.
También de gran importancia para la Iglesia local han sido las pastorales sociales desarrolladas por la Iglesia en Brasil: el Consejo Indigenista Misionero (CIMI, 1972), la Pastoral de la Tierra (CPT, 1975), la Pastoral da Criança (1983); y las colaboraciones intereclesiales de la Red Eclesial Panamazónica (REPAM, 2014).
Respecto a los prelados, abrieron el camino Marcelo Calvo (1926-1930) e Ignacio Martínez (1931-1942); organizó la Prelatura José Álvarez (1944-1967); gestionó una de sus peores crisis Roberto Anglin (1968-1971) y devolvió la normalidad y animó el trabajo postconciliar Florentino Zabalza (1971-1994). Llevó la Prelatura al siglo XXI Jesús Moraza (1994-2016) y guía a la Iglesia en medio a los retos y desafíos de los profundos cambios contemporáneos el obispo actual, Santiago Sánchez.
La Iglesia en Lábrea ha crecido: los Recoletos recibieron dos parroquias (Lábrea y Canutama, fundada en 1919 pero vacante hasta 1942); luego se crearon Pauiní (1949), Tapauá (1965) y Belo Monte-Foz de Tapauá (2020). Desde 1983 las Asambleas marcan el rumbo y las prioridades pastorales de manera sinodal.
La Línea del tiempo muestra la llegada de las distintas Órdenes, Congregaciones, Asociaciones y Movimientos a la misión: los Agustinos Recoletos han gestionado la misión desde tres Provincias: Santo Tomás de Villanueva (1926-1960), Santa Rita (1960-1979) y San Nicolás de Tolentino (desde 1979); las Misioneras Agustinas Recoletas en dos etapas (1937-1940 y desde 1954); los Maristas (1967-2003); las Misioneras de Jesús Crucificado (1983); las Oblatas de la Asunción (desde 1993); las Misioneras Marianas (1999-2013); la Comunidad Epifanía (desde 2006); la Comunidad Misión Rescate (desde 2010); o las Josefinas (desde 2013).
La Iglesia brasileña ha apoyado a la misión, sobre todo desde la creación de la Conferencia Episcopal (CNBB, 1952) y del sistema de hermanamiento interdiocesano. De un modo u otro han estado presentes en Lábrea las Diócesis de Vitória (ES), 1972; Crato (CE), 2010; Campina Grande (PB), 2014; y Ponta Grossa (PR), 2020.
La revista Canta y Camina está dedicando sus números hasta mayo de 2026 a este centenario. Ya se han publicado dos, accesibles digitalmente:
- Canta y Camina 182 • Amazonia: cien años juntos
- Canta y Camina 183 • Amazonia: vida y fe compartidas












