Los Departamentos de Pastoral de los colegios San Agustín de Chiclana de la Frontera (Cádiz), San Agustín de Valladolid y Romareda de Zaragoza, preparan con empeño cada 13 de noviembre toda una serie de actividades para recordar el cumpleaños de Agustín de Hipona.
Ese día, además, la Familia Agustiniana recuerda a todos los santos y santas que ha engendrado, los canonizados y más conocidos, pero también los que ahora disfrutan de una vida nueva tras haber sentido la vocación a compartir y diseminar los valores y la espiritualidad agustiniana a lo largo de este milenio largo, desde que Agustín juntó a sus primeros amigos para promover la vida común centrada en la sabiduría, la interioridad, la solidaridad y el servicio a la Iglesia.
El alumnado en Chiclana de la Frontera ha podido conocer un poco más de la vida del santo. Los más pequeños han coloreado dibujos, en los primeros cursos han copiado los datos más importantes de su vida y los más mayores han confeccionado un marcapáginas. También han participado de un juego de preguntas sobre la vida y el pensamiento del santo.
La fiesta culminó con una convivencia de toda la comunidad educativa el viernes 21 con un teatro. Algunas de las actividades al aire libre previstas tuvieron que quedarse en la agenda por motivos meteorológicos.
En Valladolid el Departamento de Pastoral coordinó una actividad desde el lema anual de pastoral, “Anunciad a Cristo donde podáis”. Se simulaba un envío misionero desde un aeropuerto: así como hay vuelos para viajar todas las partes del mundo, se puede hablar de Cristo no solo en el colegio, sino también en casa o con los amigos.
Una tarjeta de embarque simbolizaba el compromiso con la misión, pues había que escribir en ella una propuesta de acción a realizar. También se entregaba una maleta que, durante el año escolar, irá llenándose de objetos simbólicos durante las actividades pastorales: En Infantil una por clase; en Primaria, una maleta de papel personalizada por cada alumno; y en ESO y Bachillerato, una tarjeta de embarque y un maletín por aula.
Todos los cursos pasaron por el “aeropuerto”, el templo de Nuestra Señora de la Consolación, adornado por tres profesores y voluntarios de Primaria y Secundaria. Hacían 15 minutos de oración junto al mismo Agustín (un voluntario disfrazado), al tiempo que otros voluntarios, disfrazados de pilotos, sobrecargos y personal del aeropuerto, los acompañaban y guiaban.
En Zaragoza toda la semana hubo una oración especial de la mañana y tutorías en las que en cada aula se presentaba a un santo de la Familia Agustiniana con juegos sobre su vida (Memory, Test de la amistad, Baraja de familias, ¿Quién es quién?, kahoots)…
En Infantil y Primaria todos aprendieron una canción para recibir, el día 13, a san Agustín, santa Mónica, los santos Alipio y Posidio y santa Magdalena de Nagasaki (alumnos disfrazados). En el salón de actos los grupos asistieron a una representación sobre sus vidas y se sacaron fotos con ellos.
En Secundaria fueron seis niños de 3º y 4º de Primaria los que se disfrazaron de los santos y pasaron por las clases, donde san Agustín les recordaba que siempre es importante actuar desde el corazón, pero con cabeza.
El objetivo era acercar a los alumnos la vida de los santos de una manera lúdica y atractiva para ellos, fortalecer el sentido de comunidad con el intercambio de actividades entre las distintas etapas educativas y hacer que este día sea especial y festivo y genere un recuerdo especial con sus canciones, visitas y reparto de “chuches”.






















