Los Frades Menores Missionários son desde este mes de febrero de 2026 los encargados del servicio pastoral de la Parroquia de San Juan Bautista de Canutama (Amazonas, Brasil), perteneciente a la Prelatura de Lábrea. José Carlos Messias Martins será el “guardián” (prior) y párroco, y Vilson Lagni el vicario parroquial.
Ambos, acompañados por el ministro general de la Congregación, Amarildo Cupertino Pereira, y por el obispo de la Prelatura de Lábrea, el agustino recoleto Santiago Sánchez, tomaron posesión de la Parroquia el pasado 14 de febrero, tras un multitudinario recibimiento por parte de los parroquianos.
Habían llegado a Lábrea tres días antes, tras un viaje de tres días cruzando Brasil, dado que la Congregación tiene su sede y el mayor número de sus comunidades en el estado de Paraná, a más de tres mil kilómetros de distancia. Tras conocer la sede de la Prelatura, se trasladaron de Lábrea a Canutama en barco, río Purús abajo.
El puerto de Canutama se llenó de fieles que querían recibir con alegría y cariño a los nuevos encargados de su Parroquia: “Que las aguas que los han traído hasta aquí sean el símbolo de un encuentro renovador y fecundo en nuestra ciudad. Que san Juan Bautista los guíe en cada paso que den y que nuestra comunidad sea un verdadero puerto seguro de fraternidad y fe. ¡Sean bienvenido a nuestra casa!”, se publicó en redes.
El sábado 14 de febrero, a las 7 de la noche, el obispo de Lábrea presidió la Eucaristía en la que se materializó la toma de posesión canónica del nuevo párroco y del nuevo vicario parroquial. El obispo recordó que la misión del párroco es ser “el primer servidor y administrador de la Parroquia y que la Eucaristía es el ápice del culto de la vida cristiana”.
Los Frades Menores Missionários son una Congregación de la Familia Franciscana que nació a partir de trece fundadores en 1973 en União da Vitória (Paraná, Brasil). Sus primeras Constituciones se aprobaron en ámbito diocesano en 1980 y su erección canónica como Congregación de Derecho Diocesano por parte de Roma fue en 1982.
Siguen el ideal y la regla franciscana y cuenta con ramas femenina (2017) y seglar (2007). Los Frades tienen siete comunidades en Paraná (cuatro en Ponta Grossa, una en Guarapuava, otra en Londrina y un seminario en Toledo) y una en Mato Grosso (Itiquira), y sirven en nueve parroquias de Paraná, dos en Mato Grosso y una en Maranhão. Su última comunidad y parroquia abiertas es la de Canutama, Amazonas.
La etapa inicial de la Parroquia de San Juan Bautista de Canutama fue muy tumultuosa. En 1897 los canutamenses pidieron al obispo de Manaos que trasladase la parroquia de San Juan Bautista de Arimã a Canutama, donde no había capilla y la población comenzaba a ser numerosa.
En 1901 fue nombrado el primer párroco de Canutama, el sacerdote diocesano Manuel Hurtado. Sin embargo, se recusó a ir tras recibir pésimas informaciones sobre el lugar. Su sucesor, José Laurindo, tenido como santo por el pueblo, sufrió grandes afrentas y sinsabores. El siguiente párroco, Manuel José, fue perseguido, calumniado, amenazado y encarcelado.
En 1907 llegó Francisco Villa, muy bien recibido por el pueblo y con muy buenas intenciones, pero la dureza de la realidad superó su entusiasmo. Diez años más tarde abandonó el ministerio sacerdotal, aunque se quedó a vivir en Canutama.
En 1926 llegaron los Agustinos Recoletos a la recién creada Prelatura de Lábrea, entonces configurada en dos parroquias: Nuestra Señora de Nazaret de Lábrea y San Juan Bautista de Canutama.
Durante los primeros años la comunidad recoleta se estableció solo en Lábrea y atendía Canutama mediante visitas. Esto no satisfizo a los canutamenses. En 1935, ante la visita del delegado recoleto Florentino García, alegaron total abandono por parte de los misioneros y llegaron a pedir que Canutama se desmembrase de la Prelatura.
Sin sacerdote durante 25 años, todo cambió con el primer agustino recoleto que ya residió en la ciudad desde 1942, Isidoro Irigoyen. Se encontró la capilla cayendo a pedazos. Dividió la sacristía en dos para tener dónde vivir. Permaneció como párroco durante 26 años, hasta 1968.
Irigoyen ideó una máquina de ladrillos con una prensa manual y pudo construir los tres sólidos edificios que continúan hasta hoy en la plaza principal de la ciudad: la iglesia parroquial, la escuela Eduardo Ribeiro y la residencia de la comunidad religiosa.
El 1 de enero de 2005, tras 63 años de presencia en la ciudad, el último agustino recoleto en Canutama, Juan Antonio Flores, se despidió del lugar. Desde entonces han sido varias las formas en que se ha atendido la Parroquia, incluyendo a sacerdotes de otras Diócesis, asociaciones misioneras laicas y Congregaciones femeninas.
En estos últimos años, además, el territorio parroquial ha disminuido, pues ha pasado la zona norte y oeste a ser administrada por una nueva Parroquia con sede en Belo Monte y, la zuna sur, por la Misión Kilómetro 70 en la frontera con Rondônia.













