La Asamblea de la Delegación de Brasil de la Provincia de San Nicolás de Tolentino de los Agustinos Recoletos tuvo un total de 19 participantes: 15 religiosos agustinos recoletos que trabajan en las comunidades de Manaos, Lábrea, Tapauá, Pauiní y Guaraciaba do Norte; dos postulantes prenovicios; y el secretario y el prior provincial.
Desarrollada en un clima fraterno y de sincera disponibilidad para la escucha y el discernimiento común, fue visible la riqueza de la diversidad de experiencias y el deseo común de atender con calidad y compromiso las distintas misiones encomendadas.
Tras la acogida y el reencuentro de los religiosos, que en su vida habitual están separados por gran distancia geográfica, se consensuaron los aspectos prácticos de la convivencia para la semana, creando el ambiente que facilitase el desarrollo de la Asamblea en todos sus aspectos.
La primera presentación estuvo centrada en el Centenario de la presencia de los Agustinos Recoletos en la Amazonia (1926-2026), a cargo del agustino recoleto Luis Antonio Fernández, miembro de la Comisión de Celebración del Centenario. El ponente resumió la historia de entrega, fe y cercanía al pueblo de tantos misioneros recoletos a lo largo de cien años.
Respecto al Centenario, se presentaron los materiales existentes, se especificó lo que falta y se programaron actividades especiales entre los días 14 y 17 de octubre. Con creatividad, se buscó unir memoria agradecida y proyección evangelizadora.
Esta misma historia ya centenaria de los Agustinos Recoletos en la Amazonia permitió que se dialogase sobre las lecciones aprendidas estos cien años, la aportación actual de la Familia Agustino-Recoleta en Lábrea y el futuro. Las luces y sombras de la historia y los desafíos del piden aplicar un realismo esperanzado.
Todos los religiosos, comunidad por comunidad, compartieron cómo se sienten, las alegrías que los sostienen, las dificultades que los desafían y los aspectos que perciben que es necesario revisar o mejorar. El diálogo se produjo en un clima de confianza y fraternidad, de escucha activa, de expresión libre, honesta y fraterna.
Como asamblea precapitular, la reflexión se centró en la Decisión 47 del 128º Capítulo Provincial, que será evaluada y revisada en el próximo Capítulo (129º) de mayo: “Elaborar un estudio de las presencias de la Provincia en cada país, atendiendo al número de religiosos, calidad de vida comunitaria y necesidades apostólicas”.
El prior provincial ofreció su punto de vista y, a continuación, por grupos, todos transmitieron sus opiniones y propuestas que luego se expusieron en el plenario, para enriquecer el discernimiento con miradas complementarias.
Como conclusión, el prior provincial presentó un resumen de las conclusiones del diálogo, se acordaron sugerencias para que sean tratadas en el 129º Capítulo Provincial y se trataron temas relativos a la administración y la agenda del año 2026.
Fue un tiempo de gracia, de escucha activa, de memoria agradecida, de discernimiento compartido, de renovación del deseo de caminar juntos fieles al carisma y atentos a los clamores de la misión, de vivir en unidad fraterna la fe, la misión y el carisma propio.















