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ENCUENTRO DE FORMANDOS Días 1 y 2: Comenzar juntos una esperanza renovada

BAGUIO CITY — Desde 1997, la Orden de Agustinos Recoletos en Filipinas, particularmente donde se encuentra la sede de la Provincia de San Ezequiel Moreno, ha dado importancia a la presencia de sus formandos, no principalmente por su número, sino por el papel vital que desempeñan como futuros ministros de la Provincia. Así nació el Encuentro de Formandos.

15.º ENCUENTRO DE FORMANDOS OAR
El 8 de enero de 2026 (jueves), “La llegada” marcó la emocionante apertura del evento. Fue un momento para que los seminaristas se reencontraran con rostros conocidos: coformandos de distintas comunidades y de diversas etapas de formación. El evento se inauguró formalmente con una presentación del Grupo CaReS RecoDance junto con RAY Baguio.

El P. Lauro V. Larlar, OAR, prior de la comunidad CaReS, dio la bienvenida formal a los formandos, subrayando la importancia del descanso —«no dormir durante todo el evento»— en el espíritu del tiempo de san Agustín en Casiciacum con su familia y amigos.

El presidente del Encuentro de Formandos de este año, Fray Francis Cabalida, OAR, inauguró oficialmente el programa con una breve reflexión sobre cómo el encuentro nació del sencillo reconocimiento a los pioneros, pese a las incertidumbres sobre su éxito. Esa misma noche se presentaron e implementaron los “Diez Mandamientos” o normas de la casa, que se mantuvieron vigentes durante todo el evento.

En total, 93 formandos de la aspirantía, postulantado, prenoviciado, noviciado y teologado se inscribieron este día.

Al día siguiente, 9 de enero, el rezo del Oficio de Lecturas y Laudes dispuso el ánimo de todos. Se celebró en el miniteatro del seminario.

El P. Lauro V. Larlar, OAR, presidió la primera misa del encuentro de este año en honor de la Fiesta del Nazareno Negro. “Confiar en Dios en el sufrimiento” fue el tema central de su homilía, al recordar a los formandos su camino compartido: encontrarse entre sí y con el Señor en medio de los desafíos del mundo actual.

Añadió que esa confianza «no debe quedarse en uno mismo, sino que ha de conducir al amor: un amor que está obligado a dar fruto, como lo hizo la Cruz de Cristo». Esto subrayó la importancia de examinar y purificar las motivaciones de los formandos mientras continúan caminando hacia la vida religiosa.

La primera charla, a cargo del vicario provincial, el P. Kenneth Onda, OAR, se centró principalmente en el estado de la formación en las distintas etapas. Destacó el manual de formación propuesto, titulado REDI AD COR ET INDE AD DEUM, fruto reciente del trabajo conjunto de los Padres Agustinos Recoletos —en particular de los formadores—, que aún está en proceso de revisión y experimentación.

Señaló que «la formación es el apostolado principal de la Orden», subrayando que es a través de la formación como los religiosos se forjan y fortalecen a lo largo de su itinerario vocacional. Añadió además que «la formación agustino-recoleta está orientada principalmente a formar a un religioso; el sacerdocio, en todo caso, es secundario».

La Convivencia, o puesta en común en pequeños grupos, se celebró por la tarde, durante la cual los participantes reflexionaron juntos sobre las ideas compartidas por el vicario provincial. Toda la comunidad se reunió también para una Hora Santa por las vocaciones agustino-recoletas, pidiendo que más fieles se sientan inspirados y llamados a este modo de vida.

La jornada concluyó con una actividad fraterna de convivencia celebrada en la fachada del seminario, donde cada comunidad presentó una breve y creativa presentación. Esto favoreció relaciones más profundas entre los coformandos y fortaleció su sentido de fraternidad.

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