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Navidad, el abrazo de Dios: un libro para volver a confiar

Una reseña del libro Navidad, el abrazo de Dios (Paulinas, 2024), de Ermes Ronchi, que invita a redescubrir la confianza, el don y la ternura de Dios que se hace Niño.
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Aún estamos en tiempo de Navidad. Días de encuentro, de memoria agradecida y de preguntas hondas. Antes de cerrar este tiempo litúrgico, queremos recomendar un libro breve y luminoso que no se lee con prisa, sino con el corazón abierto. Navidad, el abrazo de Dios (Editorial Paulinas, 2024), de Ermes Ronchi, es una invitación a detenerse y a dejarse alcanzar por un Dios que no irrumpe con fuerza, sino que se ofrece como un niño. La Navidad como lugar donde el miedo pierde fuerza.

¿Cuándo fue la última vez que confiaste de verdad?

Uno de los verbos que atraviesan todo el libro es confiar. No como consigna piadosa, sino como experiencia vital. Ronchi parece preguntarle al lector, una y otra vez, si todavía es capaz de fiarse: de Dios, de la vida, del otro.

La Navidad —sugiere el autor— no es solo un recuerdo entrañable, sino el lugar donde la existencia recupera sentido. Sin la Navidad, sin un Dios que se hace cercano y vulnerable, la vida se vuelve pesada, cerrada, autosuficiente. Tal vez por eso este libro no busca explicar la Navidad, sino reavivar la confianza que la Navidad despierta.

El Eterno como recién nacido

El punto de partida de Ronchi es tan sencillo como desarmante: en Navidad nos encontramos con Cristo como un niño que no sabe hablar. El Eterno se hace recién nacido.

Un niño no conoce el miedo. Vive de la confianza, del cuidado recibido, del amor que lo sostiene. Dios entra en el mundo así: sin defensas, sin discursos, sin poder. Viene —dice Ronchi— como mendigo de amor. No exige, pide. No domina, se entrega.

Esta imagen atraviesa todo el libro y lo convierte en una lectura profundamente contracultural para una sociedad obsesionada con el control y la seguridad.

María: ¿cuándo partiste presuroso a anunciar una buena noticia?

Entre las figuras que Ronchi contempla, María ocupa un lugar central. No como icono inmóvil, sino como mujer en camino. La presenta como la peregrina presurosa, la mujer libre que corre a compartir la alegría que lleva en el seno.

La lectura suscita inevitablemente una pregunta:
¿Cuándo fue la última vez que partiste presuroso a anunciar una buena noticia?

María no retiene el don, lo comparte. Pero al mismo tiempo es mujer de escucha, de paciencia, de respeto por los tiempos. Ronchi la propone como modelo de una fe encarnada: activa sin ansiedad, confiada sin ingenuidad, profunda sin rigidez.

Soñar para que el miedo no tenga la última palabra

El libro habla también de sueños. De la necesidad de soñar para que el miedo no nos paralice. José aparece aquí como figura decisiva: escucha al ángel y permite que el temor sea menor que el milagro que está a punto de vivir.

Ronchi no idealiza a José. Lo muestra humano, vulnerable, pero capaz de una decisión esencial: poner el amor por delante del miedo. La Navidad no elimina los temores, pero los reordena. Los coloca al servicio de una entrega mayor.

Los Magos y la lógica del don

Sin revelar el recorrido completo del libro, basta detenerse en una de sus afirmaciones más provocadoras, cuando Ronchi reflexiona sobre los Magos:

“No existe adoración sin regalo. Cuando alguien te resulta agradable, querido, amado y amante, antes o después sientes la necesidad de hacerle un regalo, de entrar en la dimensión del don, en el amor que da, no en el que toma”.

Estas palabras abren nuevas preguntas, imposibles de esquivar:
¿Qué le regalaste al Señor esta Navidad?
¿Eres consciente del gran regalo que Dios te hace con la vida?

Ronchi no responde por el lector. Simplemente lo coloca ante el espejo del Evangelio.

Un libro pequeño para un tiempo decisivo

Navidad, el abrazo de Dios no es un tratado teológico ni una meditación larga. Es un libro breve —apenas cien páginas— pensado para ser leído despacio, en silencio, dejando que las palabras decanten.

Es una lectura especialmente oportuna para estos últimos días del tiempo de Navidad, cuando el ruido disminuye y queda lo esencial. Un libro que no pretende agotarse en una lectura, sino acompañar.

Quizá porque, como sugiere Ermes Ronchi, la Navidad no termina cuando se guardan los adornos, sino cuando dejamos de confiar.

El autor: Ermes Ronchi

Ermes Ronchi nació en 1947 en Racchiuso di Attimis (Italia). Es sacerdote y teólogo de la Orden de los Siervos de María. Estudió Teología en Roma y Ciencias Religiosas y Antropología en París, donde obtuvo dos doctorados.

Profesor de Estética Teológica e Iconografía en la Pontificia Facultad Teológica Marianum (Roma), ha sido predicador de los Ejercicios Espirituales de la Curia Romana (2016) y colaborador habitual en medios de comunicación. Es autor de numerosos libros de espiritualidad bíblica y pastoral.

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