La información ha sido publicada por COPE tras una entrevista en TRECE al obispo auxiliar de la Arquidiócesis Primada de México, el agustino recoleto Mons. Francisco Javier Acero.
COPE ha publicado una entrevista realizada en el programa Ecclesia es Domingo (TRECE) a Mons. Francisco Javier Acero Pérez, OAR, obispo auxiliar de la Arquidiócesis Primada de México, en la que analiza la reciente escalada de violencia vinculada al narcotráfico en el país y subraya el papel de la Iglesia en la construcción de la paz.
Monseñor Acero es religioso agustino recoleto nacido en Valladolid (España) y misionero en México desde 1999, es uno de los firmantes del comunicado de la Conferencia del Episcopado Mexicano en el que los obispos piden calma, prudencia y unidad ante los hechos registrados en distintos estados tras la operación contra el narcotraficante conocido como “El Mencho”.
En medio de los momentos de violencia que vivimos en algunas regiones del país el día de hoy, como Episcopado Mexicano, queremos hacernos cercanos a cada familia, parroquia y comunidad, acompañándolos con nuestra oración y cercanía fraterna.
Que Santa María de Guadalupe, Madre y… pic.twitter.com/E1Q2FCJ0MF
— CEM (@IglesiaMexico) February 22, 2026
“Hay calma, pero hay miedo”
En declaraciones recogidas por COPE, Mons. Acero explicó que, aunque en la Ciudad de México la situación no ha sido tan grave como en otros estados, el clima general es de inquietud: “Hay calma, pero hay miedo. Y ahora lo que tenemos es que empezar a superar el miedo”.
Tras la intervención contra el líder del cártel, se produjeron bloqueos en hasta 20 estados del país, lo que evidenció la capacidad operativa de estas organizaciones criminales.
“Imagínate la capacidad que tiene el narcotráfico de, en el momento, empezar a bloquear las carreteras”, afirmó el obispo.
El domingo posterior a los hechos, en algunos lugares se suspendieron celebraciones eucarísticas por razones de seguridad, tanto para proteger a los fieles como a los sacerdotes.
Una violencia que se normaliza
En la entrevista difundida por COPE, el obispo auxiliar lamentó que parte del drama radique en la normalización social de la violencia:
“Nos hemos acostumbrado a una violencia tremenda”. Retomando una expresión del papa Francisco, habló de la “globalización de la indiferencia”, a la que añadió una “globalización de la impotencia”.
En algunas regiones afectadas por el narcotráfico, explicó, los propios vecinos se avisan entre sí cuando prevén movimientos de grupos armados, para evitar salir de sus casas. Una dinámica que muestra hasta qué punto la violencia ha condicionado la vida cotidiana.
Mons. Acero recordó además que los obispos mexicanos ya advertían desde el año 2000 sobre la creciente permeabilidad del narcotráfico en las comunidades.
El compromiso de la Iglesia con la paz
Según recoge COPE, el prelado destacó el compromiso de la Iglesia en el acompañamiento a las víctimas y en la promoción del diálogo social. Entre las acciones señaladas figura el impulso al encuentro entre el gobierno y las familias de personas desaparecidas, así como la atención a otras graves crisis de derechos humanos, como la violencia contra las mujeres, los migrantes y los pueblos indígenas.
“La Iglesia acompaña allí donde no está el Estado. Nosotros somos profetas del pueblo de Dios, no capellanes de ningún Estado”, afirmó.
Mons. Acero subrayó que la construcción de la paz requiere consensos políticos y una auténtica “amistad social”, e incluso planteó la posibilidad de contar con observadores internacionales, como ha sucedido en otros países iberoamericanos.
“Al mal se le vence a fuerza del bien”
Sobre una eventual visita del Papa a México, el obispo auxiliar consideró que sería un gran signo de esperanza, aunque reconoció la dificultad del contexto actual. “Aquí nos tenemos que calmar un poco, vivir más unidos para que el Papa pueda venir”, señaló.
Su mensaje final, recogido por COPE, fue directo al corazón:
“No nos olvidemos que al mal se le vence a fuerza del bien”.


