Hoy, 20 de diciembre, el histórico Convento del Desierto de la Candelaria escribe una nueva página en sus más de cuatro siglos de historia. En el marco del Año Jubilar 2025, cuatro jóvenes han culminado su año de prueba y, ante la presencia de sus familias y la comunidad religiosa, han emitido sus votos de pobreza, castidad y obediencia como Agustinos Recoletos.
Los nuevos religiosos son Fray Edgar Martín Velásquez Velásquez, Fray Luis Marcos Valencia Acosta, Fray Deivy Taborda Vargas y Fray Lenny Alexander Martínez Martínez.
La solemne Eucaristía ha sido presidida por Monseñor José Alejandro Castaño, mientras que la recepción de los votos ha estado a cargo de la autoridad de la Provincia. La celebración cuenta con la emotiva presencia de los padres de los neofrailes: doña Sandra Isabel y don Mauricio (padres de Lenny); doña Sonia Estela y don Adolfo (padres de Deivy); doña Mariana y don Gerardo (padres de Luis Marcos); y doña Jesús Isabel junto a don José Martín (padres de Edgar Martín), quienes han entregado a sus hijos al servicio del altar.
Novicios del Jubileo y la Esperanza
Durante la homilía, el mensaje se ha centrado en la importancia histórica y espiritual de este grupo. El predicador les ha recordado que su formación ha tenido lugar en un contexto único:
«No olviden haber sido los novicios del Año Jubilar de la Esperanza y del inicio del pontificado del Papa León XIV. Para ustedes no habrá un segundo noviciado».
Recordando la historia del lugar, se evocó que estos jóvenes se suman a la tradición iniciada en este «desierto» en 1604, hace 421 años, caminando por los mismos claustros donde oraron frailes ilustres de la recolección americana.
El «Sí» que transforma la Navidad
En sintonía con las lecturas de Adviento y la figura de la Virgen María, la reflexión ha destacado cómo una respuesta afirmativa a Dios tiene el poder de cambiar la realidad. «Gracias al ‘Sí’ de María, la vocación de los consagrados divisa horizontes», señaló el predicador.
De manera conmovedora, se comparó la profesión religiosa con el misterio de la Navidad:
«Gracias al sí de la Virgen, en diciembre el mundo resplandece, la comida es diferente o sabe mejor… La vocación es realización y la vida adquiere sentido».
Al igual que María, quien no buscaba «dádivas transitorias» sino dar una respuesta de humildad, estos cuatro jóvenes hoy no han buscado algo especial para sí mismos, sino ofrecer su vida para que el mundo tenga esperanza.
Los Votos: Retos nobles, no cargas
Lejos de presentar la vida religiosa como una serie de prohibiciones, el mensaje a los nuevos profesos ha sido de libertad y plenitud. «Los votos que van a profesar no serán un peso ni una carga incómoda; serán los retos más nobles que darán sentido a su vida».
Se definieron los tres consejos evangélicos con una profundidad teológica renovada:
Una invitación a la confianza
Al concluir el rito, la invitación final ha sido a vivir este compromiso no como una competencia personal, sino como «un gesto de abandono y confianza».
Con la protección de la Virgen María y San Agustín, Fray Edgar, Fray Luis, Fray Deivy y Fray Lennyinician hoy su caminar como religiosos profesos, llevando consigo la experiencia del desierto y la alegría de haber respondido, como el profeta: «Aquí estoy porque me has llamado»



