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Inicio del Noviciado 2026: Ocho jóvenes abrazan nuestro carisma recoleto en el Desierto de la Candelaria

En el marco del Año de las Misiones, la Provincia de la Candelaria celebra la toma de hábito de ocho nuevos novicios en Ráquira. Un tiempo de desierto para profundizar en las Constituciones y la espiritualidad de Nuestro Padre San Agustín.
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En la atmósfera de recogimiento que solo ofrece el Desierto de la Candelaria —corazón histórico y espiritual de la Recolección en Colombia—, la Provincia de Nuestra Señora de la Candelaria ha vivido un acontecimiento de gracia. La tarde de este viernes, ocho jóvenes que culminaron su postulantado dieron el paso previo hacia la vida consagrada mediante la ceremonia de toma de hábito, presidida por el Prior Provincial, Fray José David Niño Gómez.

Este rito marca el inicio oficial del noviciado, un tiempo canónico fundamental que este año cobra un matiz especial al celebrarse en plena sintonía con el Año de las Misiones declarado por la Orden.

El hábito: Signo de una nueva forma de vida

Acompañados por el secretario provincial y la fraternidad religiosa, los jóvenes se despojaron de lo antiguo para revestirse de Cristo y de la tradición de la Orden. El hábito no es un mero símbolo externo; representa la asunción de una identidad teológica profunda: la búsqueda de la unitas (unidad) y la caritas (caridad) que enseñó Nuestro Padre San Agustín.

Los nuevos novicios que inician esta etapa son:

• Ricardo Alberto Cárdenas Hernández

• Duván Hernández Ravelo

• Miller David Fernández López

• Víctor Daniel Velásquez Atehortúa

• Jhonatan Rivera Ortiz

• Jhoan Ferney Gómez Calderón

• Tomás Felipe Valencia Ramos

• Juan Camilo Contreras Velásquez

El Desierto de Ráquira: Lugar privilegiado para el encuentro

El Padre Provincial destacó en su intervención la importancia del lugar. El Convento del Desierto de la Candelaria no es solo una ubicación geográfica en Ráquira; es un concepto espiritual. Es el «taller» donde el alma, alejada del ruido del mundo, se ejercita en la escucha del Maestro Interior.

Durante este año de prueba, los novicios se dedicarán al estudio exhaustivo de la Regla de nuestro Padre y las Constituciones de la Orden. Este texto no se aborda como un reglamento jurídico, sino como la expresión más profunda de nuestra forma de vida: una hoja de ruta para vivir el Evangelio en comunidad, con una sola alma y un solo corazón dirigidos hacia Dios -anima una et cor unum in Deum-. Es aquí, lejos del ruido, donde el carisma recoleto cobra su sentido más puro.

Formarse en el desierto para la Misión

La coincidencia de este inicio con el Año de las Misiones nos recuerda una verdad agustiniana: la contemplación y la acción no se oponen. El noviciado es el tiempo de llenar el corazón para, posteriormente, poder entregarlo en la misión apostólica. Bajo la guía de Nuestro Padre San Agustín, estos hermanos aprenden que la misión nace de la sobreabundancia del amor de Dios experimentado en la oración y la vida fraterna.

La Provincia de Nuestra Señora de la Candelaria invita a toda la familia agustino-recoleta a unirse en oración, encomendando a estos ocho hermanos a la protección maternal de la Virgen de la Candelaria, para que perseveren en este camino de santidad y servicio.

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