La apuesta decidida de ARCORES-México se va a ir consolidando con las pastorales sociales de los ministerios para formar una red de apoyo a favor de los más vulnerables y dar a conocer la acción social de los Agustinos Recoletos en diferentes países.
En el encuentro se comunicó algunos acuerdos que se han tenido con ARCORES Internacional y las cantidades recogidas a través de la Jornada “Corazón Solidario” del año pasado, que se han encauzado hacia un proyecto educativo en Cuba. También se informó de las actividades de ARCORES-México a lo largo del año y de la situación legal y fiscal de la asociación civil, lo mismo que de las grandes dificultades que en México se están atravesando para la celebración de la Jornada Corazón Solidario de este año 2020-21 al haberse cerrado los ministerios antes del tiempo de navidad.
Se informó sobre el proyecto “Construcción de viviendas” en Totolapan, que se ha concluido con la entrega de dos viviendas a familias con personas discapacitadas y la ayuda con medicamentos.
En el mismo Totolapan se ha podido integrar el proyecto de “Vivienda digna” que consiste en dar seguimiento en el mantenimiento y educar en la seguridad sanitaria para bien de los enfermos que viven en las casas entregadas por ARCORES México en esta población. El presidente de la entidad consiguió, por su parte, una certificación oficial sobre las actividades asistenciales que se han venido realizando en este municipio.
El proyecto “Al encuentro de corazones” continúa con el programa “Las vías”, dirigido por las misioneras agustinas recoletas y que ARCORES apoya con alimentos, medicinas y ropa. Este programa asistencial se encuentra en una zona de asentamiento irregular en lo que fueron unas vías de tren.
También en la Ciudad de México, las alcaldías de Iztapalapa y Tláhuac son zonas periféricas a las que se prevé llegar con el programa “Juntos”: un programa asistencial que consiste en llevar alimentos básicos y medicinas a familias con necesidad una vez que se haya realizado un estudio socioeconómico. El desempleo y la enfermedad son dos problemas que están en aumento a causa de la pandemia en todo el país, por lo que este programa “Juntos” se ha extendido a la sierra del Estado de Puebla; en concreto, en Hueyapan están recibiendo apoyo por parte de ARCORES-México con tratamientos médicos y también alimentación.
En la sierra de Chihuahua ARCORES-México ha trabajado para que las poblaciones que atienden los Agustinos Recoletos en la diócesis de Cuauhtémoc-Madera puedan recibir ropa de abrigo y calzado. Laicos de la fraternidad seglar de la casa de formación San Agustín, en CDMX, están ayudando en esta labor.
Dentro de este programa se abrió una línea de teléfono para acompañar a la gente que se encuentra sola. Durante los meses de marzo a agosto estuvo abierta la línea con el fin de establecer comunicación y mensajes a un número de personas que se encontraban en situación emocional necesitada de escucha. El próximo mes de marzo se volverá a reactivar.
CARDI, en CDMX, y la “Escuela Vespertina” del Colegio Fray Luis de León, en Querétaro, son dos organizaciones que pertenecen a ARCORES-México y que han respondido a las limitaciones de la pandemia con bastante creatividad. Respecto a Escuela Vespertina, si bien no se puede acudir al colegio en todo el país, los noventa alumnos que forman parte de esta modalidad educativa tienen seguimiento por parte de los profesores y ayuda para recibir las clases on line. También en CARDI han estado las puertas abiertas en algunos programas para seguir apoyando a la población.
Los hospitales que están atendiendo los religiosos de Hospitales y CARDI son centros de enfermos con la COVID-19, en donde están resguardando a la gente grave con este virus. Los cuidados de los religiosos y empleados procuran que las puertas estén abiertas para todos los programas que normalmente tienen, pero de forma limitada. El voluntariado, así como otros cursos, se están impartiendo a través de las plataformas telemáticas.
El CEAR de Querétaro y la Fraternidad Seglar Agustino-Recoleta Santa Magdalena de Nagasaki, de la comunidad de San Pío X, en Querétaro, a principios de año ayudaron en la repartición de alimentos en algunas comunidades de la ciudad en que está ubicado, y del propio estado de Querétaro.



