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Una iglesia sirve de refugio a medio millar de personas evacuadas por el tifón

En un gesto humanitario, los agustinos recoletos han abierto sus puertas a la gente que buscaba escapar del caos causado por el tifón Haiyan. En el momento más crítico del tifón, la comunidad de la Universidad de San José (Recoletos), en la ciudad de Cebú, abrió la iglesia de Nuestra Señora del Carmen como refugio para los evacuados. El templo se llenó con casi 450 personas, que pudieron evitar el supertifón. Lo mismo hicieron en la Universidad de Negros Occidental (Recoletos), de Bacólod. En su patio cubierto se protegieron unas 60 familias.

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El prior de los agustinos recoletos en Filipinas, Lauro Lárlar, ha exhortado a todos los hermanos a procurar el necesario apoyo, tanto financiero como de otro tipo, a las familias afectadas por el tifón Haiyan.

Los padres Vicente Ramón y Allan Cabatian, han contado con el apoyo de toda la comunidad para abrir la Casa de Espiritualidad Talavera (Cebú) como refugio temporal para los padres y familiares de los propios agustinos recoletos.

La organización social y humanitaria de la Orden en Filipinas, Heartanonymous (Corazón anónimo) https://www.heartanonymous.org/, ha prestado socorro inmediato con 2.500 bolsas de ayuda a familias en la isla de Bantayan (pueblos de Bantayan y Santa Fe) y en Medellín (Cebú). Igualmente ha facilitado un generador eléctrico a la comunidad de la Academia San Pablo, que regentan las Hermanas Agustinas Recoletas.

Hambre y miedo

Al lado de la ciudad de Tacloban, en el pueblo de Alangalang, las Hermanas Agustinas Recoletas tienen un pequeño colegio en el que estudian casi 300 niños y jóvenes que cursan elemental y secundaria. La buena noticia es que en la escuela no ha habido víctimas. Sólo ha sufrido daños el edificio, de dos plantas, que ha perdido buena parte de su techumbre. Las hermanas, que vivían en esta parte del colegio, se han quedado a la intemperie. En este momento, las religiosas cuentan que están pasando mucho miedo porque la gente está desesperada y el hambre está fomentando el saqueo. En Alangalang no hay electricidad ni señal de telefonía móvil. Las hermanas han tenido que mandar a uno de sus colaboradores a un lugar donde sí hay cobertura para llamar a Manila. Al no haber ningún tipo de transporte, el empleado ha tenido que ir andando. Ya no les queda comida.

Varias agustinas recoletas del colegio de Makati, en Manila, están volando en un avión militar hacia Tacloban. Llevan consigo paquetes de ayuda para socorrer a sus hermanas y distribuir entre la población.

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