Skip to content Skip to sidebar Skip to footer

Frailes recoletos comparten su carisma en la Expo Vocacional Divina Pastora

La Orden de Agustinos Recoletos participó en la Expo–Carisma Vocacional Divina Pastora 2026, celebrada en Barquisimeto, como parte de las iniciativas vocacionales de la Iglesia en Venezuela. Frailes de la vicaría venezolana compartieron su carisma, dialogaron con jóvenes y ofrecieron espacios de escucha y acompañamiento.
Plantilla-Pagina-WEB-1-rhp9kybtlqp4h1dvelzeg1a3lew3j2mk5qw0irakog

La Expo–Carisma Vocacional Divina Pastora 2026 se convirtió en un espacio de encuentro, diálogo y comunión entre los distintos carismas de la Iglesia. En este contexto, la participación de los Agustinos Recoletos fue una oportunidad para presentar su identidad vocacional desde la cercanía y el testimonio.

“Para nosotros, participar en la Expo es una experiencia profundamente significativa”, explica fray Carlos Riera, OAR, uno de los frailes presentes en el evento. “Nos permite compartir nuestro carisma en comunión con otros carismas de la Iglesia y, al mismo tiempo, dar a conocer quiénes somos a los jóvenes que se acercan con inquietudes vocacionales”.

Un carisma compartido desde el testimonio

Durante la jornada vocacional, los frailes presentaron el carisma agustino recoleto a través del diálogo cercano, la fraternidad y una explicación sencilla de su modo de vida. Junto a ellos, también se dio a conocer el testimonio de las ramas femeninas de la familia agustiniana.

“Buscamos destacar la centralidad de la vida comunitaria, la búsqueda interior de Dios, la fraternidad y el servicio a la Iglesia”, señala fray Carlos. Todo ello, añade, mostrando que la vocación agustiniana recoleta es “un camino de alegría, entrega y encuentro con Cristo a través del servicio”, inspirado en la figura de san Agustín y en el testimonio de la beata Madre María de San José, primera beata venezolana.

Las inquietudes de los jóvenes

Uno de los aspectos más valiosos de la Expo fue el contacto directo con los jóvenes. Según relata fray Carlos Riera, muchos se acercaron con curiosidad por conocer la identidad de la familia agustino recoleta y por profundizar en la vida y el legado espiritual de san Agustín.

También surgieron preguntas sobre la misión de la Orden, los lugares donde sirve y la manera concreta de vivir el carisma en distintos contextos pastorales. En este diálogo, los frailes compartieron igualmente la vida y testimonio de santos agustinianos como san Ezequiel Moreno, cercano a la realidad latinoamericana.

Vocación, búsqueda y acompañamiento

Desde la experiencia vivida en la Expo, fray Carlos destaca que los jóvenes que se preguntan hoy por su vocación buscan, ante todo, un camino auténtico de sentido y plenitud. “Muchos expresan el deseo de vivir su fe con coherencia y sin miedo, incluso en ambientes donde a veces se sienten incomprendidos”, afirma.

En este proceso, la espiritualidad de san Agustín ofrece una luz especial. “Invita a unir la vida cotidiana con la vida espiritual, a entrar en la interioridad y a buscar la verdad desde una experiencia personal con Dios”, explica el fraile, subrayando que el discernimiento vocacional es un camino de proceso, conversión y maduración.

Un espacio que siembra esperanza

Los encuentros sencillos pero profundos con jóvenes y adultos confirmaron, para los frailes, la importancia de este tipo de iniciativas. “Escuchar sus inquietudes y su sincero deseo de buscar la voluntad de Dios reafirma que la Expo Vocacional es un medio valioso para sembrar esperanza y suscitar preguntas vocacionales”, señala fray Carlos.

La Orden de Agustinos Recoletos continúa acompañando estas búsquedas a través de convivencias vocacionales, experiencias comunitarias, orientación espiritual y el testimonio de vida de los frailes, ayudando a discernir la llamada de Dios con libertad y alegría.

Un mensaje final a los jóvenes

A quienes participaron en la Expo y siguen buscando su lugar en la Iglesia, fray Carlos les deja un mensaje claro: “No tengan miedo de hacerse preguntas profundas ni de abrirle su vida a Dios. Busquen en el silencio interior, confíen en el proceso y no caminen solos. La Iglesia es hogar y comunidad. Atrévanse a soñar con la santidad”.

Compartir:

Únete a nuestra newsletter