A las siete de la tarde del sábado 18 de abril comenzó en la Ciudad de los Niños de los Agustinos Recoletos en Costa Rica la segunda edición del festival Agustín Fest, que este año contaba con la colaboración y participación en directo del grupo Son de Tikizia.
Se trata de un grupo de reconocidos músicos costarricenses liderado por Walter Flores y Alfredo Poveda. Sus estilos principales son la música afrocaribeña, el jazz latino y la salsa de los años 70 y 80.
Sus actuaciones en directo invitan al público a bailar sin parar. Han llevado su sonido por todo el mundo: Estados Unidos, España, Puerto Rico, Italia… Y han tocado junto a Rubén Blades, Cheo Feliciano, Jimmy Bosch y Ralp Irizarry, la Orquesta Filarmónica de Costa Rica, La Sonora Ponceña o El Gran Combo de Puerto Rico.
Todo lo recaudado en esta segunda edición del Agustín Fest será dedicado a mejorar el gimnasio de pesas de la Ciudad de los Niños, que cada vez más beneficiarios utilizan dentro de los programas de deporte y cuidado de la salud. Muchos colaboradores ofrecieron su esfuerzo, su tiempo y su energía para que se llevase a cabo.
Ese mismo día, por la mañana, la Ciudad de los Niños celebró con alegría los Bautizos y las Primeras Comuniones de un buen número de beneficiarios que libremente quisieron acceder a los sacramentos y se prepararon previamente para ello.
El 22 abril, fue la oportunidad de promocionar el Ajedrez, dado que la Ciudad d ellos Niños acogió la Final Interregional de este juego que estimula la inteligencia, la estrategia y la paciencia.
Al día siguiente tuvo lugar la celebración del Día del Libro, con el objetivo de promocionar la lectura. Se ofrecieron toda una serie de actividades que englobaron creatividad, aprendizaje y animar a la pasión por la lectura.
Así, hubo un concurso de sombreros y otro de murales, además de que los beneficiarios presentaron sus propios cuentos, poemas y tiras cómicas. Había en todas partes talento, dedicación e inspiración. La Ciudad de los Niños apuesta por la Literatura, que permite aprender y disfrutar, estimular el pensamiento crítico y una aprendizaje nada reñido con la diversión.















