El Centro de Espiritualidad Agustino-Recoleta (CEAR) de Costa Rica ha presentado un informe de actividades que contempla la evaluación de lo realizado durante el curso 2015 y adelanta el programa del primer semestre del 2016. En total, durante este 2015 que ahora acaba han sido más de 325 las personas que han participado directamente de sus actividades, sin incluir los participantes en los cuatro retiros agustinianos.
Las ofertas formativas de CEAR Costa Rica van desde talleres de un cuatrimestre de duración hasta otros de un dia, así como cursos itinerantes que se ofrecen en diferentes zonas del país sin necesidad de trasladarse hasta sus instalaciones, que en el 2015 han sido ampliadas, reformadas y dotadas de todo lo necesario para la actividad del Centro dentro del complejo del seminario San Ezequiel Moreno de Pozos de Santa Ana, en la provincia de San José, centro del país.
Los talleres más largos que se ofrecen en CEAR Costa Rica abordan asuntos carismáticos propios como el Aula Agustiniana, el Taller de Oración Agustiniana (TOA), o “Caminando de la mano de Agustín”. Referentes a la vida cristiana en general se ofrecen un taller sobre los Evangelios y otro sobre el arte de la oración. Y en lo relativo a la calidad humana de vida hay talleres sobre Eneagrama (1 y 2), Programación Neurolingüística (Una nueva mirada) y Destrezas manuales.
El equipo de ponentes está formado por religiosos agustinos recoletos (Víctor González y Carlos Eduardo Álvarez) y laicos (Cecilia Quirós, Omar Monge, Mercedes Mesen, Jesus Trujillo, María Eugenia Gutiérrez, Carlos David Duitama, Carmen Viquez y Rebeca Rodriguez). Además, para los talleres itinerantes de Oración Agustiniana (TOA) participan laicos de San Antonio de Belén (Manuel Alvarado y Marlene Garcia) y un religioso agustino recoleto de Puerto Viejo de Sarapiquí (Gabriel Coronel).
Los talleres más cortos tienen como objeto presentaciones más específicas sobre el “Niño interior” o los “Primeros auxilios cristianizados”. Y se ofrecen conferencias centradas en la presentación del CEAR o en la atención a enfermos de cáncer, como la que desarrolla la médico Melanie Perichon titulada “El cáncer, enfermedad silente”.
La oferta espiritual se completa con los retiros espirituales de silencio, los retiros para seglares en fin de semana (de viernes a domingo) o los ejercicios espirituales que duran una semana y en los que participan religiosos y laicos.
Cuatro personas han querido manifestar su experiencia en los diferentes procesos formativos y espirituales que han llevado a cabo en CEAR Costa Rica.
Juan Carlos Obando, Ejercicios Espirituales Agustinianos
Peregrinar sin plan de ruta es vagar entre vacíos de la razón y satisfacciones efímeras que desalientan el transitar por este mundo que se inclina por privilegiar todo lo material. El éxito y el poder se convierten en compañeras de viaje, el estigma al fracaso es el fiel de la balanza que eliges para tomar las decisiones de vida y esta se nutre de cuanto sobresalto experimentas en el camino, del ruido exterior que contamina lo que observas, escuchas y percibes, la bulla no cesa. Los desvaríos de voces interiores no se aplacan con simples réplicas y perturban las más íntimas reflexiones. Todo resulta en vano por buenas que sean las intenciones.
Intento sobreponerme y levantarme; librarme de tanta angustia y perturbación, pero continúo anclado a tanta aspiración y deseo de superación material. Es cierto, permanezco prisionero de un corazón ciego, egoísta y manipulador. ¿Cuantos estremecimientos sufridos por la soledad? ¿Cuántas veces clamé a Dios por mero reproche? ¿Cuantas recaídas como simple adicto a todo lo mundano? Ciego de corazón, renegado y alejado de mi Padre Celestial, así transcurrieron muchos años de mi vida y así marqué la vida de quienes han sido mi mayor inspiración y sentido de perseverancia, sólo que en dirección opuesta a mi Dios.
Los Ejercicios Espirituales Agustinianos han sido el fundamento de mi conversión sincera y comprometida con mi Iglesia, comunidad, familia y el motivo de mi propia metamorfosis. El silencio y el deseo de oración me transportan a nuevos parajes y experiencias de vida que disfruto, anhelo y comparto. Procuro un corazón sano que poco a poco recupera la vista y trata de permanecer limpio y sentir la presencia de Dios, heridas pasadas que sanan, deseos que se apartan de lo material y disfrutan de las pequeños detalles de la gran Creación. En mi interior está el saneamiento de toda perturbación, el centro de mi vida es Dios y puedo vivir sin temores. Disfruto del silencio y me alimento de la oración. Puedo mirar a los ojos de mi esposa y de mi hijo como mis más preciados tesoros y amor auténtico libre de apariencias y falsas poses.
Vivo toda mi imperfección con extrema alegría y doy testimonio de ello, cacareo mi felicidad en Dios y Él en mí. Cuento con un plan de ruta y el peregrinaje me llevará a un camino de Salvación y Gracia, cuento con Dios como mi único capitán de mando, una Iglesia que me une, religiosos y religiosas que son fuente de inspiración espiritual, seglares con un corazón dispuesto a servir a su Iglesia y a la comunidad y los Ejercicios Agustinianos una bendición que llegará a muchos y que sellará nuestra vidas por siempre.
Alejo Herrera, Talleres y retiros
Soy Alejo, tengo 33 años, colombiano vivendo felizmente en Costa Rica desde hace más de 15 años. Soy ingeniero industrial y las cosas que más me apasionan en la vida han ido cambiando a través –no solo del tiempo – sino también de mi acercamiento progresivo con los Agustinos Recoletos.
Mi relación con la Orden de Agustinos Recoletos me ha ayudado a ver la vida diferente, a encontrarme conmigo mismo, a conocerme y a verdaderamente identificar lo que quiero de mi futuro, obrar pensando en el bien hacia y para los demás, no solo para mi mismo; ser justo, analizarme antes de analizar a los que me rodean.
Me he acercado más a Dios, me siento más sano, en paz conmigo mismo, vivo la vida más tranquilo. Pero, ¿quién era yo hace cuatro años? Un hombre que solo pensaba en el trabajo, ganar dinero, tener varias mujeres, ser infiel, injusto, soberbio (intelectualmente hablando). No sabía balancear la vida, todo ello entre muchas otras cosas que nunca olvidaré pero que fueron mi punto de partido para el cambio.
Hoy por hoy voy a misa no solo los domingos, también entre semana, oro todos los días, tengo una vida balanceada, participo de los talleres del CEAR en el Seminario San Ezequiel Moreno, de retiros, respeto a quienes me rodean, aprecio más mi alrededor todo lo que Dios nos ha dado. La oración, la meditación y relajación son prioridad de vida para mí, entre muchas cosas más…
María Elena Desanti, Talleres de Oración Agustiniana (TOA)
Hoy más que nunca, el Señor ha estado grande con mi persona y me ha llevado a verdes pastos. Ingresé a estos grupos de oración que me han llenado el alma de contento y alegría, pues en ellos he encontrado paz, armonía, sinceridad y sobre todo mucho amor. Gracias a todos los Agustinos Recoletos que con tanta sabiduría y empeño nos han dado todo lo que ellos saben dar. Mi grande y sincero cariño, bendiciones.
Xinia Herrera Días, Retiros de silencio
Para mí el retiro de silencio fue una experiencia maravillosa en donde pude encontrar una comunicación directa con Dios y conocer mi persona, un encuentro con un valor absoluto. Nunca antes había conocido las estrategias que se utilizan en la Iglesia Católica, ya que desde muy niña no sabía quien era Jesucristo. Después, siendo muy joven, di inicio a mi fe cristiana evangélica.
Ahora puedo decir que conocí al maestro, aprendí a leer la palabra de una manera maravillosa, como en cada liturgia, pues no conocía esa manera de recibir un mensaje. Sentí muy palpable la presencia de Dios y su santo espíritu en los momentos en que se exponía el santísimo.
Mi vida ahora es otra, sigo llevando el plan de evagelización, y puedo decirle a muchas mujeres que hay esperanza para la salvación de sus hijos. Aproveché cada minuto del retiro para leer literatura que no conocía, como lo fue la de San Agustín, o vidas como la de su madre Santa Mónica.
Un abrazo fraterno y les bendigo y felicito por el paso que están dando.



