El agustino recoleto Bernal Francisco Guerrero Sandí (Pozos de Santa Ana, San José, Costa Rica, 1994) fue ordenado sacerdote en la Parroquia de la Inmaculada Concepción de su localidad natal el sábado 25 de abril.
Es el primer sacerdote nacido en el distrito de Pozos, dentro del cantón de Santa Ana, que cuenta con algo menos de 21.000 habitantes. Allí los Agustinos Recoletos inauguraron en 1991 el Postulantado San Ezequiel Moreno y recibieron el encargo de atender la Parroquia de la Inmaculada Concepción, creada ese mismo año.
Con tal motivo, días antes de la ceremonia se celebró una rueda de prensa, muestra de cómo la sociedad local recibió con alegría la noticia de la ordenación de su primer hijo sacerdote agustino recoleto, retransmitida por Telefides y La Voz de Santa Ana.
Bernal es hijo de agricultores de raíces santaneñas, y la coincidencia de las bodas de plata parroquiales, de la presencia de los Agustinos Recoletos y la ordenación del primer hijo de Pozos convirtió la jornada en una verdadera fiesta comunitaria.
“Mi querido Bernal, esta ordenación es un signo visible de que Dios sigue confiando y amando a su Iglesia”, dijo el obispo ordenante, emérito de Alajuela y agustino recoleto, Ángel San Casimiro. “Donde Dios siembra una vocación, invita al pueblo a crecer en la fe y a orar para que surjan más vocaciones a la vida religiosa, y la iniciativa viene de Dios”.
El obispo destacó la importancia de acompañar al Pueblo en la construcción del Reino: «que seas hombre fuerte de oración, pastor que reza con su pueblo, cercano sobre todo con los enfermos, los pobres, los alejados, centrado en Jesús; que seas un hombre de comunión que une al pueblo, como clave para que el mundo crea».
El obispo también recordó a Bernal el carisma y espiritualidad de su familia religiosa: “vivir en armonía, en cohesión, en comunidad, es lo que Agustín siempre intuyó y quiso. No vas a ser nunca el que manda sino el que sirve, el que acompaña”.
Animó al nuevo sacerdote a amar profundamente a la Iglesia y a los fieles, ser buscador de Dios y ser puente para los alejados, siempre con las puertas abiertas para ser luz y testigo de esperanza.
El obispo, en el contexto de las bodas de plata de la Parroquia, recordó que la vocación sacerdotal de este hijo de Pozos es un regalo para toda la comunidad, y apeló: “sigan produciendo más vocaciones”. Agradeció a la familia de Bernal la entrega de su hijo.
Los ritos de la ordenación fueron seguidos con interés y alegría: la postración; la imposición de manos del obispo y los presbíteros; la bendición y oración consecratoria; el revestimiento con la estola y casulla; la unción con el crisma y el atado de manos con el manutergio, luego desatado por su madre, que lo custodiará; la entrega del cáliz y la patena. Todos disfrutaron de estos rito y atendieron a la explicación sobre su significado.
Tras la liturgia, la fiesta continúo entre cimarronas, tambores, mascaradas y desfiles. Bernal procesionó por las calles de Pozos montado en una carreta de bueyes y bendijo cada rincón y a cuantos salían a felicitarlo y saludarlo. En el Postulantado San Ezequiel Moreno hubo bailes típicos, marimba y comida comunitaria.
Bernal nació el 31 de agosto de 1994, el menor de tres hermanos. Al sentir el llamado del Señor en 2016 deja los estudios de Ingeniería Agrícola y Biosistemas para entrar en el Postulantado San Ezequiel Moreno. Allí cursó el bachillerato en Filosofía por la Universidad Católica de Costa Rica.
Tras profesar terminado el noviciado en el año 2020, cursó en Madrid el Bachillerato en Teología por la Universidad Pontificia Comillas y el diplomado de Teología de San Agustín; en la Universidad Eclesiástica de San Dámaso de la capital española se formó en catequética, espiritualidad y liturgia; y en Chihuahua (México), sobre Pastoral vocacional y desarrollo de proyectos sociales.
Ha servido en la Capellanía Latinoamericana de Londres (Inglaterra) y en la Parroquia de Cristo Sumo y Eterno Sacerdote de Chihuahua (México). En esta ciudad hizo su profesión solemne como agustino recoleto y recibió la ordenación diaconal en 2025.
Es un apasionado de la música y de la Naturaleza, donde dice encontrar la belleza del Creador. También se siente especialmente atraído por la espiritualidad litúrgica y el carisma agustino recoleto. Su frase favorita de san Agustín es de Las Confesiones: “Quizá aparezco risible ante tus ojos, pero tú te volverás hacia mí lleno de misericordia” (1, 6, 7).
Los Agustinos Recoletos siguen sembrando en los corazones de los jóvenes costarricenses la cultura vocacional, para que sean muchos los llamados que “se dispongan a evangelizar a los pobres, y a cuidar de la mies abundante”, como se reza diariamente en los ministerios atendidos por esta familia religiosa.








