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“Un mundo más equitativo no es solo un ideal: se construye día a día con esfuerzo, compromiso y dedicación”

Hoy se celebra el Día Mundial de la Justicia Social. La Red Solidaria Internacional ARCORES es la apuesta de la Familia Agustino-Recoleta para celebrar los valores de esta jornada durante todo el año y con un compromiso efectivo y eficiente.
ARCORES. Red Solidaria Internacional Agustino-Recoleta.

Ante la gran visibilidad social del consumo, la competitividad o el éxito individual, quienes carecen de acceso a una educación digna, a un empleo estable, a una vivienda adecuada o a los recursos básicos para subsistir son eliminados del debate social. La desigualdad y la exclusión evidencian que, en la vida, ni todos partimos desde las mismas condiciones, ni se nos aparecen las mismas oportunidades.

Son muchos los que diariamente buscan un mundo más justo y dedican su tiempo, esfuerzo y pasión a reducir las desigualdades, ofrecer oportunidades y fomentar una sociedad solidaria, inclusiva y equitativa.

En este contexto, la justicia social es un pilar fundamental para construir una sociedad en la que todas las personas tengan acceso a mínimos como la educación, la salud, el trabajo digno y estable, la vivienda, la participación social y libertad; y, todo ello, sin importar género, edad o procedencia.

La justicia social, más que concepto teórico, es una actitud ante la vida que implica reconocer esas desigualdades, comprometerse con su transformación y actuar desde la solidaridad, la empatía y el respeto. Ser socialmente justos significa comprender que el bienestar propio está ligado al bienestar de los demás y que la responsabilidad de construir un mundo más humano es de todos.

La justicia social va mucho más allá que cualquier ayuda inmediata o concreta: se trata de modificar las estructuras de la desigualdad, promover la inclusión y garantizar para todos una vida con dignidad, respeto y oportunidades reales.

Las personas y organizaciones comprometidas con la protección de los derechos humanos desempeñan su papel de apoyo a los más desfavorecidos, transforman la teoría en acción y encarnan la solidaridad en gestos concretos.

ARCORES, la Red Solidaria Internacional Agustino-Recoleta, promueve la justicia social con dedicación incesante. Acompaña a personas y comunidades vulnerables y en riesgo de exclusión allí donde la Familia Agustino-Recoleta está presente.

Sus iniciativas incluyen programas de educación, seguridad alimentaria, vivienda, agua y saneamiento, infraestructuras, atención y protección de menores, mujeres y personas en riesgo de exclusión, atención a catástrofes y emergencias.

Implementa proyectos de desarrollo sostenible que fomentan la autosuficiencia, protegen el medio ambiente y fortalecen las economías locales, promoviendo la Ecología Integral.

A través del voluntariado y el compromiso social de jóvenes y adultos, ARCORES genera redes solidarias que trascienden fronteras y culturas, espacios de actuación para quienes quieren sumarse a iniciativas de amplio impacto, orgánicas y en colaboración con entidades locales, sobre el terreno.

ARCORES es el modo como la Familia Agustino-Recoleta hace realidad los principios de la justicia social. Nuestros valores guían acciones concretas que cambian vidas y construyen sociedades más justas y humanas. Un mundo más equitativo no es solo un ideal, se construye día a día con esfuerzo, compromiso y dedicación.

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