Preside la Eucaristía Marciano Santervás en honor de nuestra madre de la Consolación. Exhorta a todos a tener una mirada comprensiva y compasiva, especialmente con aquellos que se puedan encontrar aquejados por la enfermedad, el dolor o el abatimiento. Y realiza una analogía de nuestros tiempos con la iglesia primitiva animando a todos a ser servidores de la Palabra antes que sus anunciadores y a seguir proclamando a Aquel que es el centro de nuestras vidas: Jesús, el Cristo de Dios.
Ya en la sala capitular se reanudan las sesiones con la lectura de numerosos mensajes. Destacamos dos de ellos que nos llegan desde China y que son leídos en su lengua materna por José Yan Tao. A continuación se pasa a la lectura, revisión y aprobación de las actas y se concluye con las propuestas que los capitulares hacen sobre la Pastoral Juvenil.
Llega el turno para el gobierno de la Provincia. El prior provincial, Rafael Mediavilla, comienza el análisis de las ordenaciones capitulares del último Capítulo provincial, la explicación de las mismas y su realización a lo largo de estos tres años; pero cuando llega al recuerdo de personas mayores concretas que han estado y están disponibles para tantos trabajos oscursos o de apoyo, la emoción le domina y se le hace un nudo en la garganta. Como ya casi es tiempo de descanso, José Manuel Berruete, moderador de la sesión, adelanta el tiempo de descanso.
Tras el tiempo de asueto, el provincial continúa con su exposición y se detiene especialmente en la ordenación 50 y la reestructuración del organigrama. El vicario de México, Sergio Sánchez, hace lo propio y presenta la propuesta de cambio que presenta en nombre de toda la Vicaría. Los capitulares son sensibles a la importancia del tema y son muchas las intervenciones preguntándose por los criterios, las formas y la manera de llevarse este proyecto adelante. ¿Existe inmovilismo? ¿Debe pesar más el sentido de Provincia? ¿Tenemos que cultivar más la disponibilidad? ¿Los superiores deben atender las situaciones personales y las necesidades de los ministerios? Se dejan oir variadas propuestas con un ánimo abierto y razonable, hasta metáforas y bellos juegos de palabras: “es maravilloso que los religiosos se enamoren del lugar al que van destinados y se entusiasmen con él y sus gentes, pero que se den cuenta que “ese matrimonio no es indisoluble”, al que otro capitular respondió: “cuando antes se estaba muchos años en un lugar eras un héroe, ahora uno se convierte en sospechoso”.
Sin terminar ni agotar todas las reflexiones, el general, Javier Guerra, toma la palabra y agradece, en nombre de toda la Orden, los desvelos y trabajos de la Provincia de San Nicolás, a la que elogia y admira por su trabajo y compromiso a favor de tantas causas, entre otras, la reestructuración que antes o después tendrán que hacer otras provincias y la misma Orden.
Fin del trabajo capitular por esta semana. La solemnidad de la Ascensión hay que vivirla mirando a lo alto.



