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Un joven JAR de Madrid, Premio Carisma a la Educación de la CONFER por innovar en las aulas con la música

Guillermo Duque Medina, joven vinculado a las Juventudes Agustino Recoletas de Barajas, ha sido galardonado con el Premio Carisma a la Educación 2026 de la CONFER por su innovador método pedagógico basado en la música.
Guilleproff

Guillermo Duque Medina, vinculado a la parroquia Nuestra Señora de Loreto (Madrid), recibe el reconocimiento por su método educativo que une música y aprendizaje

La Conferencia Española de Religiosos (CONFER) ha hecho públicos los galardonados de la VII edición de los Premios Carisma, unos reconocimientos que ponen en valor el compromiso evangélico de personas e instituciones en distintos ámbitos de la vida social. Entre ellos, en la categoría de Educación, ha sido premiado Guillermo Duque Medina, conocido como @Guilleproff, maestro del Colegio FEC Jesús Maestro (Barajas), por su innovador método pedagógico basado en la música.

Este reconocimiento tiene un significado especial para la familia agustino recoleta, ya que Guillermo está profundamente vinculado desde su infancia a la parroquia Nuestra Señora de Loreto, atendida por los Agustinos Recoletos de la Provincia Santo Tomás de Villanueva, y forma parte de las Juventudes Agustino Recoletas (JAR).

Un premio vivido como reconocimiento comunitario

Nada más conocerse la noticia, hemos podido conversar con Guillermo, quien ha recibido el galardón con sorpresa y gratitud. Lejos de centrarse en lo personal, ha querido subrayar el carácter colectivo del premio:

“Es un reconocimiento a todos los profesores. Al final, esto es un trabajo de equipo, de todos los que nos dejamos la piel en el aula cada día”.

Para él, se trata además de una experiencia nueva: nunca antes había recibido un premio, lo que ha incrementado la emoción por este reconocimiento que valida una vocación vivida con entrega.

Música para aprender… y educar el corazón

La propuesta educativa de Guillermo nace de la intuición de que el aprendizaje puede ser también una experiencia gozosa. Su método combina música y contenidos académicos: desde canciones sencillas con guitarra para los más pequeños hasta composiciones más complejas —incluso con ritmos actuales— para facilitar la memorización en etapas superiores.

En sus clases, conceptos como los números pares e impares, la ortografía o la historia se convierten en canciones que los alumnos recuerdan con facilidad. Pero no se trata solo de una técnica didáctica:

“También intento ofrecerles música que eduque el corazón, que transmita valores”.

Esta iniciativa ha tenido un notable impacto en redes sociales, donde sus vídeos han alcanzado una gran difusión, mostrando otra forma de enseñar, más cercana, creativa y significativa.

Un corazón agustino recoleto

Guillermo reconoce la huella del carisma agustiniano en su vida. Su vinculación nace en la infancia, en la parroquia Nuestra Señora de Loreto:

“Desde pequeñito lo viví: campamentos, pascuas, festivales… Al final, lo agustino se lleva en el corazón”.

Actualmente continúa colaborando activamente en la pastoral juvenil, en coordinación con los religiosos de la comunidad, promoviendo la conexión entre el colegio y la parroquia. Para él, esta relación no es opcional, sino esencial:

“La pastoral del colegio y la parroquia tienen que ir de la mano. Nos enriquecemos mutuamente. Sin parroquia, los cristianos no somos nada”.

Esta visión refleja de manera clara uno de los ejes del carisma de san Agustín: la comunión y comunidad.

Creatividad pastoral al servicio de la fe

En la entrevista, Guillermo compartía también una reciente iniciativa pastoral en el colegio: la recreación de un sepulcro para explicar la Pascua a los alumnos. Una experiencia inmersiva, impulsada por las catequistas, que ha permitido a muchos niños acercarse de forma tangible al misterio central de la fe cristiana.

“Han hecho algo inmenso y precioso. Los niños pueden experimentar lo que vivió Jesús, acercarse de otra manera”.

La propuesta se abrió a todo el alumnado, no solo a quienes participan en catequesis, ampliando así el alcance evangelizador de la iniciativa.

Poner los dones al servicio de los demás

De cara a los próximos meses, Guillermo mira con ilusión hacia la entrega de los premios, que tendrá lugar en noviembre en Madrid. Pero su mensaje va más allá del reconocimiento:

“Cada uno tiene dones que el Señor le ha dado. Hay que ponerlos al servicio de los demás”.

Una invitación sencilla y profundamente evangélica, que resume su vocación como educador y creyente.

Un orgullo para la familia agustino recoleta

Toda la Familia Agustino Recoleta nos unimos a la alegría por este reconocimiento. La trayectoria de Guillermo Duque Medina es un testimonio de cómo el carisma agustiniano sigue dando fruto hoy, también en el ámbito educativo.

Su creatividad, su entrega en las aulas y su compromiso con la pastoral juvenil son un ejemplo luminoso para tantos jóvenes.

Le felicitamos de corazón por su valentía en las aulas, por educar con pasión y por poner sus talentos al servicio de los demás. Le acompañaremos en la entrega de los Premios Carisma en noviembre, porque su premio es también un orgullo compartido por toda la Familia Agustino Recoleta.

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