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Papa León XIV en Jueves Santo: “La misión cristiana comienza con el desprendimiento, el encuentro y la cruz”

El Papa León XIV presidió por primera vez como Obispo de Roma la liturgia que abre espiritualmente el Triduo Pascual.
Papa León XIV, Misa Crismal 2026

Basílica de San Pedro, Vaticano – Jueves Santo, 2 de abril de 2026.

En la Misa Crismal celebrada en la Basílica de San Pedro, el Papa León XIV presidió por primera vez como Obispo de Roma la liturgia que abre el Triduo Pascual. Durante su homilía, el Pontífice invitó a toda la Iglesia a redescubrir el sentido profundo de la misión cristiana, afirmando que:

«la libertad de Jesús cambia el corazón, sana las heridas y reconcilia a la humanidad».

La celebración tuvo lugar en la Basílica de San Pedro, en el Ciudad del Vaticano, durante la mañana del Jueves Santo, jornada en la que tradicionalmente se bendicen los óleos y los sacerdotes renuevan sus promesas ministeriales.

Una misión que nace del Triduo Pascual

El Papa explicó que el misterio que la Iglesia revive en el Triduo Pascual —pasión, muerte y resurrección de Cristo— no es solo memoria litúrgica, sino el corazón mismo de la misión cristiana.

«Nos encontramos ya en el umbral del Triduo Pascual. Una vez más, el Señor nos llevará a la cumbre de su misión, para que su pasión, muerte y resurrección se conviertan en el corazón de nuestra misión», afirmó.

Según el Pontífice, la Iglesia participa en la misión de Cristo como un cuerpo unido, donde cada bautizado responde a su propia vocación sin romper nunca la comunión.

Una Iglesia enviada, no estática

Refiriéndose al envío misionero de Jesús, el Papa recordó que la Iglesia es esencialmente apostólica, es decir, enviada.

«Llamamos “apostólica” a una Iglesia enviada, no estática, impulsada más allá de sí misma, consagrada a Dios en el servicio a sus criaturas», explicó, citando las palabras del Evangelio:

«Como el Padre me envió a mí, yo también los envío a ustedes».

Este envío implica también riesgo y desprendimiento. El Papa subrayó que seguir a Cristo significa abandonar seguridades para abrirse a lo nuevo que Dios prepara.

Tres claves de la misión cristiana

En su reflexión, el Papa León XIV destacó tres dimensiones esenciales de la misión cristiana:

1. El desprendimiento.

Toda misión comienza con un “vaciamiento”, siguiendo el ejemplo de Cristo que «se anonadó a sí mismo». Solo desde esa libertad interior puede nacer una verdadera evangelización.

2. El encuentro.

La misión no puede ejercerse desde el poder o la dominación. El Papa insistió en que el Evangelio se transmite mediante la cercanía, el diálogo y el respeto a las culturas.

3. La cruz.

El anuncio cristiano puede encontrar incomprensión o rechazo, como ocurrió con Jesús en Nazaret. Sin embargo, el Pontífice recordó que la cruz forma parte inseparable de la misión.

Una Iglesia huésped en el mundo

El Papa León XIV también invitó a la Iglesia a vivir su presencia en el mundo con humildad, recordando que los cristianos no son dueños de los lugares ni de la vida de los demás.

«Somos huéspedes», afirmó, señalando que incluso en contextos secularizados la evangelización requiere escucha y respeto por las culturas y las personas.

Testigos que hacen la historia

En el tramo final de su homilía, el Pontífice evocó el testimonio del mártir salvadoreño Óscar Romero como ejemplo de fidelidad en medio de la prueba.

El Papa concluyó recordando que los santos son quienes verdaderamente transforman la historia: «Los santos hacen la historia», dijo, invitando a los cristianos a renovar su “sí” a la misión de Cristo.

Jueves Santo y la misión de la Iglesia

La homilía de León XIV en la Misa Crismal sitúa el inicio del Triduo Pascual en una clave profundamente misionera. Para el Pontífice, la Iglesia está llamada a difundir «el perfume de Cristo» incluso en medio de un mundo marcado por conflictos y miedo.

«Renovemos nuestro “sí” a esta misión que nos pide unidad y que trae la paz», concluyó.

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