Skip to content Skip to sidebar Skip to footer

“La Iglesia filipina aprende de nuestra experiencia de vida común”

El padre Regino Z. Bangcaya ha sido elegido prior provincial de la provincia de San Ezequiel Moreno en el capítulo provincial celebrado a mediados de febrero. Esta provincia cuenta con 145 religiosos y tiene casas en Filipinas, Taiwán y Sierra Leona. El padre Bangcaya ha concedido una entrevista a la web de la Orden tras su elección como prior provincial, en la que ha valorado lo que supone el nombramiento y la actividad que vienen desarrollando los agustinos recoletos en la “perla del mar de Oriente”.
5183noticia_bangcaya

P.- ¿Qué significa para usted la elección como prior provincial?
R.- Haber sido elegido prior provincial supone para mí un difícil acto de obediencia, pero también una ocasión de servir a la provincia, a la Orden y a la Iglesia, especialmente en estos tiempos de prueba.

P.- ¿En qué puntos ha hecho más hincapié el capítulo provincial que acaba de terminar?
R.- El capítulo ha hecho hincapié sobre todo: en la centralidad de la eucaristía en la vida diaria; en el voto de pobreza y los modos de practicarla; en la vivencia diaria de la vida de comunidad; en la formación de formadores; en la estabilidad de los programas de formación; en el reforzamiento del compromiso de la provincia con las misiones de Sierra Leona, Taiwán y Palawan; en la necesidad de asegurar la continuidad en los programas de nuestros centros de enseñanza, aun cuando cambien los equipos de religiosos que los administran; en nuestra mayor implicación en la formación en la fe en nuestros colegios y universidades; en la necesidad de caminar hacia una educación específica nuestra; en la mayor colaboración con la curia general; en la necesidad, en fin, de una comisión de historia, cultura y patrimonio recoletos.

P.- ¿Qué sugeriría para intensificar la vida fraterna en las comunidades?
R.- Sugeriría un mayor énfasis en la oración comunitaria, en la comunicación entre los religiosos, en las reuniones y capítulos locales, en la oportuna intervención de los priores locales en los casos de abusos y en el testimonio, en fin, de una vida gozosa entre los hermanos.

P.- Usted ha sido formador durante muchos años. ¿Tiene su provincia muchas vocaciones? ¿Cuáles son sus retos más importantes en la formación inicial y en la permanente?
R.- Por lo que se refiere al número de vocaciones, yo diría que “nos mantenemos”, o sea que hay años en que tenemos más y otros en que tenemos menos. Solemos tener una media de dos ordenaciones por año, cuando menos. Hemos notado un cambio de valores y actitudes de los formandos a todos los niveles; los mismos aparatos modernos les han distraído bastante. Nuestro reto es cómo acomodarnos a su mentalidad sin dejar de inculcar en ellos valores cristianos y religiosos auténticos. En cuanto a la formación permanente, hemos notado en los religiosos más inquietud por actualizarse en el plano académico que por implicarse en programas y actividades de renovación. También existe el reto de convertir la vida de cada día en un medio de formación continua. En el contexto filipino, la abundancia de ocupaciones pastorales y ministeriales nos aparta con frecuencia de las iniciativas de formación continua.



El prior general habla con Bangkaya.
La situación en Filipinas

P.- ¿Qué nos puede decir de la situación social y religiosa de Filipinas?
R.- La sociedad y el gobierno de Filipinas han tenido que soportar la corrupción, que arranca de nuestra cultura étnica y de nuestro modo de relacionarnos. Esto ha frenado nuestro progreso global, aun cuando ha mejorado mucho la calidad de vida de la gente. En cuanto a la situación religiosa resulta paradójica. Los filipinos tienen una profunda religiosidad y hasta una cierta espiritualidad, pero no se han involucrado en la transformación moral de la sociedad. La Conferencia Episcopal de Filipinas describe este fenómeno diciendo que la vida intrapersonal e interpersonal no mueve hacia la esfera metapersonal. En el país se siente una crisis global, pero en proporción no ha afectado tanto la vida de la gente; se dice que la economía está basada en el consumo, más que en la importación-exportación.

P.- ¿Qué pueden aportar los agustinos recoletos a la Iglesia de Filipinas?
R.- Con nuestra historia de más de 400 años en este Archipiélago, es indudable que los agustinos recoletos hemos ayudado a construir la Iglesia de Filipinas. En este momento, con el servicio que prestamos en parroquias pobres y marginales ayudamos en el desarrollo de la Iglesia de los pobres. El apostolado de nuestros centros de enseñanza ayuda también a mantener la fe entre los jóvenes. Los cientos de becas que ofrecemos en esos mismos centros a los estudiantes menos pudientes, han formado a muchos ciudadanos honrados y útiles a la sociedad. Nuestra vida como comunidad religiosa les abren los ojos tanto a los fieles a los que servimos como a las otras comunidades de la Iglesia. Yo me doy cuenta de que, poco a poco, la Iglesia filipina, lo mismo seglares que religiosos, aprenden de nuestra experiencia de vida común y de cómo construir comunidades cristianas. Los evangelizadores recoletos que un día sí y otro también trabajan sin mucha publicidad, han sido etiquetados ya en la Iglesia como “trabajadores silenciosos”.

El apostolado educativo más grande de la Orden

P.- ¿Qué subrayaría del trabajo de los agustinos recoletos en nuestros colegios y universidades?
R.- El apostolado educativo de la provincia es el más grande de toda la Orden. Su característica hasta ahora es la excelencia tanto en educación como en técnicas. En general y comparativamente, nuestros centros se dirigen a la clase media y a los estratos más pobres de la sociedad. Y ponemos el énfasis en una educación verdaderamente católica. La capellanía ya está establecida en todos los centros y funciona en la práctica. Ya he indicado antes que el servicio que prestamos con nuestras becas a los pobres es digno de nota.



Foto familiar de los capitulares.
P.- La provincia de San Ezequiel tiene misiones en Taiwán y Sierra Leona. ¿Qué sugiere en orden a fomentar el espíritu misionero?
R.- En los últimos tiempos, la Provincia ya estaba haciendo esfuerzos para promover entre nosotros el espíritu misionero, tanto entre los religiosos como entre los fieles: desde recoger recursos económicos, hasta mentalizar a los formandos como futuros misioneros, o implicar a socios seglares en iniciativas misioneras, o hacer campañas de oración por las misiones… Además de esto, creo que, para mover a los religiosos a trabajar en las misiones, primero hay que desarrollar entre ellos una espiritualidad más profunda.

Hacia una comunidad más unida

P.- ¿Qué sugiere usted para aumentar la comunión y colaboración entre las provincias de la Orden?
Necesitamos mejorar en el área de los idiomas, nosotros y también las otras provincias; tenemos que hacer un esfuerzo por aprender las lenguas oficiales; continuar con la página web de la Orden (lo que usted está llevando a cabo es encomiable); por último, seguir colaborando en el campo misional.

P.- ¿Qué pediría a la Orden y a toda la familia agustino-recoleta?
Ante todo, necesitaríamos sus continuas oraciones y su apoyo fraterno. Estamos muy lejos geográficamente. Sería muy bueno si, de vez en cuando, pudieran venir algunos religiosos o grupos a visitar nuestras comunidades. ¡Venir a Filipinas, la “perla del mar de Oriente”! Parece como si estuviéramos escondidos en algún lugar. Sin embargo, hoy día el viajar se ha hecho muy fácil y barato. Quizá pediría que se organicen más actividades o celebraciones en Filipinas. Por nuestra parte, hemos procurado enviar religiosos al extranjero no sólo a reuniones de importancia, sino también para que conozcan a otros miembros de la Orden.

PERFIL | Regino Z. Bangcaya

– Nacimiento: 7 septiembre 1949, en Laua-an (Antique, Filipinas)
– Estudios: Bachiler en Filosofía, en Baguio (1970). Teología, en Marcilla (Navarra, España) (1975).
– Licenciatura en Teología Espiritual, en Roma (1992). Máster en Teología, en Manila (2000).
– Profesión simple: 3 noviembre 1971.
– Profesión solemne: 20 octubre 1974.
– Ordenación: 13 julio 1975.

Cargos desempeñados:
– Segundo Consejero Provincia: 2006-2009.
– Primer Consejero General y Vicario de la Provincia: 2003-2006.
– Prior / Rector del Centro de Formación de los Recoletos (Recoletos Formation Center), en Quezon City: 2003-2009.
– Prior del Noviciado San Ezequiel Moreno, en Antipolo: 1994-1997 y 1999-2000.
– Encargado del prenoviciado, en el Noviciado San Ezequiel Moreno de Antipolo: 1997-1999.
– Director nacional de vocaciones, desde el Colegio de Santo Tomás de San Carlos (Negros Occidental9: 1978-1980; y desde el Seminario Casicíaco, de Baguio: 1980-1990.
– Director espiritual del Centro de Formación de Recoletos, de Quezon City: 1992-1994.
– Profesor, procurador y coordinador de la biblioteca del Seminario Casicíaco de Baguio: 1980-1990.
– Director espiritual nacional de la Fraternidad Seglar: 1993-2006.
– Encargado del Museo Recoleto de Quezon City: 1988 hasta la actualidad.
– Profesor en el Centro de Formación de los Recoletos, en Quezon City: 1993 hasta el presente.
– Vicario coadjutor en Narra (Palawan): 1976-1978.

Compartir:

Únete a nuestra newsletter