El religioso agustino recoleto profundiza en el valor del acompañamiento en clave agustiniana como camino hacia la verdad y la salvación
Fray José Manuel González Durán, defendió su tesis doctoral titulada “Bonus demonstrator. Agustín de Hipona como acompañante espiritual a través de sus cartas” en la Universidad Pontificia Comillas, en un acto académico que reunió a cerca de medio centenar de asistentes entre religiosos, profesores y familiares.
La investigación, dirigida por los profesores doctores D. Pedro Rodríguez Panizo y fray Enrique Alejandro Eguiarte, ofrece una profunda reflexión sobre el acompañamiento espiritual desde la experiencia y el pensamiento de san Agustín.
Un acompañamiento orientado a la salvación
El acto comenzó con unas palabras inspiradas en san Agustín por parte del prior de la comunidad San José, sede de la Curia general en Madrid: «Quien saluda, desea salud» (San Agustín, Sermón 101). En su exposición, el doctorando subrayó que “la razón de ser del acompañamiento es la salvación”, destacando que, en clave agustiniana, acompañar es ayudar a la persona a encontrarse con Cristo, que es la Verdad.
Fray José Manuel presentó a san Agustín no como un teórico del acompañamiento, sino como alguien que acompaña desde dentro, desde la experiencia creyente. Un pastor que camina con otros, que busca la verdad junto a ellos y que remite siempre a Dios, origen y meta de todo proceso. En sus cartas aparece un Agustín implicado, cercano, consciente de que acompañar no es dirigir desde fuera, sino ayudar a descubrir a Cristo en el camino.
En un contexto cultural marcado por la relativización de la verdad, el agustino recoleto insistió en la urgencia de recuperar el acompañamiento como espacio de comunión en la caridad.
“Vivimos en una época de complacencia con lo falso —afirmó—, por eso estamos llamados a ser pregoneros de la verdad con las personas que acompañamos”.
Aportación académica y actualidad pastoral
La tesis, que supera las 500 páginas y cuenta con más de 1.500 citas, concluye que san Agustín puede ser considerado un auténtico acompañante espiritual. No se trata de establecer comparaciones con otros santos, sino de demostrar la existencia y consistencia de este modelo en el Doctor de la Gracia.
Durante el turno de intervenciones, la profesora María Jesús Fernández Cordero felicitó al doctorando destacando “el trabajo, el tiempo y la reflexión” que se perciben en la investigación. Por su parte, fray Bruno D’Andrea, valoró positivamente el proceso y el resultado final del trabajo.
El padre Eduard López Ortelano, SJ, recordó que la defensa doctoral no es el final, sino un momento de diálogo, propio del ámbito universitario. En la misma línea, fray Manuel Sánchez Tapia, OSA, evocó su propia defensa en ese mismo espacio catorce años atrás y subrayó la solidez de la tesis y su aportación a la comprensión de la cristología agustiniana.
Finalmente, fray Fernando Millán, OCD, destacó la consistencia metodológica del trabajo, que sigue los pasos clásicos de tesis, hipótesis, síntesis y resultados, y reconoció que la lectura le llevó a profundizar y continuar investigando.
Tras las intervenciones, fray José Manuel agradeció a Dios, a sus superiores —por la confianza depositada—, a su comunidad, a la Universidad Pontificia Comillas y a sus compañeros de doctorado. Dedicó también el trabajo a sus padres y a todas las personas con las que ha compartido camino, tanto acompañando como siendo acompañado.
La tesis se presenta como una aportación significativa para la vida pastoral de la Orden de Agustinos Recoletos, especialmente en un momento en que el acompañamiento será eje central del próximo curso pastoral. En este sentido, el trabajo invita a revisar la responsabilidad y el modo de acompañar dentro de la Familia Agustino Recoleta.
Formación y colaboración académica
Este contexto académico vuelve a poner de relieve la relación sólida y fecunda entre la Orden de Agustinos Recoletos y la Compañía de Jesús en el ámbito de la formación. Desde hace años, la Orden ha confiado a instituciones jesuitas la preparación de sus profesos simples en España: la Universidad Pontificia Comillas acoge a los religiosos de las provincias de San Nicolás de Tolentino y Nuestra Señora de la Candelaria, mientras que la Universidad Loyola Andalucía forma a los de la Provincia de Santo Tomás de Villanueva.
En esta última, además, dos Agustinos Recoletos forman parte del claustro docente: fray Bruno D’Andrea y fray Enrique Gómez, signo concreto de una colaboración que es ya camino compartido.
Presencia institucional y comunión eclesial
El acto contó con la presencia del Prior Provincial de la Provincia San Nicolás de Tolentino, fray Carlos González Castellanos, así como de los vicarios de España de las provincias Santo Tomás de Villanueva, Fray José María Sánchez y Nuestra Señora de la Candelaria, Fray Lorenzo Pérez. Los Padres del Fray José Manuel y su hermana. También participaron frailes de distintas comunidades en Madrid, representantes de las Misioneras Agustino Recoletas, de la fraternidad Seglar Agustino Recoleta, Arcores Internacional y miembros de la Orden de San Agustín.

