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Cuarenta y cuatro monjas recoletas reflexionan sobre la “experiencia fundante” y su carisma contemplativo

Del 1 al 5 de septiembre la Casa de la Recolección de Cuernavaca (Morelos, México) ha acogido el encuentro de formación para monjas de votos perpetuos de la Federación de Agustinas Recoletas, con reflexiones guiadas por el agustino recoleto Martín Luengo.
Semana de Formación Permanente 2025. Agustinas Recoletas. México.

La Semana de Formación 2025 de las monjas Agustinas Recoletas de la Federación de México ha tenido lugar del 1 al 5 de septiembre en la Casa de la Recolección de los Agustinos Recoletos en Ahuatepec (Morelos, México), en las afueras de Cuernavaca.

Se han reunido 44 monjas de 13 monasterios (Ahuacatlán, Cuautinchán, Cuernavaca, Jalpan, Macuxtepetla, Morelia, Papalotla, Puebla, Tecamachalco, Tepeyahualco, Tlaxcala, Tula y Xalapa) para formarse y reflexionar sobre la experiencia fundante y sobre las características de su carisma contemplativo: búsqueda y el encuentro, discernimiento, interioridad y contemplación.

El domingo 30 de agosto, por la tarde, para recibir a las participantes del encuentro y ofrecer la eucaristía de apertura se hizo presente el asistente religioso de la Federación de Agustinas Recoletas de México, el agustino recoleto Gerardo Ruiz.

El vicario de la Provincia de San Nicolás de Tolentino de los Agustinos Recoletos para México y Costa Rica, Martín Luengo, ha coordinado las actividades formativas que han constado de conferencias, reflexiones y lecturas personales y trabajo por grupos, luego puesto en común en asamblea conjunta.

El ambiente ha sido de gran fraternidad, teniendo las monjas una oportunidad real de compartir vida, vocación y vivencia espiritual con monjas de otros monasterios con las que habitualmente no mantienen un contacto personal.

Otras actividades, como la intendencia diaria (comidas, limpieza) y el esparcimiento, el descanso o la celebración de varios cumpleaños de monjas presentes, permitían añadir tiempo de calidad para compartir una vocación específica, la contemplativa, que es una de las más especiales y exigentes dentro de la Iglesia Católica.

La “experiencia fundante” es, para la espiritualidad católica, el momento o cúmulo de momentos constituidos en proceso por los que la vida personal adquiere sentido y se asume una vocación. Al reflexionar sobre ello, las 44 monjas han recordado su historia personal y han recreado cómo fijaron su identidad personal y comunitaria.

En el caso del carisma agustino recoleto contemplativo, pese a ser una experiencia personal y concreta, conlleva una transformación hacia la asunción de una vida comunitaria centrada en el encuentro cotidiano con Dios con la mirada puesta en la intercesión constante por los demás, por la humanidad entera.

La semana de formación concluyó con una reflexión aplicada sobre la Historia de la Salvación, viendo cada monja su propia vida como un proceso o itinerario, desde una actitud positiva de agradecimiento.

En la mitad de la semana también tuvieron las monjas la oportunidad de saludar, felicitar y compartir una de sus primeras eucaristías con el agustino recoleto José Antonio Hernández, para quien organizaron el tradicional besamanos como neosacerdote.

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