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Tres jóvenes agustinos recoletos pronuncian su profesión solemnes en Bogotá.

Fray Simón, Fray Andrés y Fray Luis Alejandro emitieron sus votos solemnes en Bogotá. Conoce los detalles de la ceremonia, la homilía y las próximas profesiones en Guatemala.
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En una emotiva y solemne ceremonia marcada por la devoción y la fraternidad, la Provincia Nuestra Señora de la Candelaria de la Orden de Agustinos Recoletos, celebró este 5 de septiembre la profesión solemne de tres de sus jóvenes teólogos. El templo de la Parroquia Nuestra Señora de la Consolación, en la capital colombiana, fue el escenario donde Fray Simón Andrés Mesa Corzo, Fray Andrés Felipe Toro Hernández y Fray Luis Alejandro Martínez Caribana consagraron definitivamente su vida a Dios mediante los votos de pobreza, castidad y obediencia.

La solemne eucaristía fue presidida por el prior provincial en funciones, Fray José David Niño Gómez. Junto a él, la celebración fue concelebrada por monseñor José Alejandro Castaño, obispo emérito de Cartago; el prior provincial electo, Fray Héctor Manuel Calderón; y el secretario y vicario provincial en funciones, Fray Juan Pablo Martínez, acompañados por numerosos religiosos de las comunidades residentes en Bogotá D.C y de algunas delegaciones de distintos paises.

«Habla, Señor, que tu siervo escucha»: El mensaje central de la homilía

Uno de los momentos más profundos de la jornada fue la homilía pronunciada por Fray José David Niño Gómez, quien hiló magistralmente la Liturgia de la Palabra con el compromiso perpetuo que los tres frailes estaban a punto de asumir.

Tomando como base la primera lectura sobre el llamado del joven Samuel, el prior provincial exhortó a los nuevos profesos a mantener siempre un oído atento y un corazón dispuesto, recordando que la vocación exige responder con la misma prontitud de Samuel: «Habla, Señor, que tu siervo escucha». Esta actitud de docilidad, señaló, es indispensable para sostenerse en la vida religiosa frente a los desafíos del mundo actual.

Fray José David profundizó además en el pasaje evangélico del llamado a los apóstoles pescadores. En su mensaje directo a Fray Simón, Fray Andrés y Fray Luis Alejandro, subrayó el valor de la renuncia radical. Así como los primeros discípulos dejaron sus redes y sus barcas en la orilla para seguir a Jesús, el prior les recordó que la profesión solemne implica soltar las propias seguridades para abrazar plenamente el carisma agustino recoleto y confiar enteramente en la Providencia. La homilía concluyó con una invitación a buscar incesantemente el rostro de Dios, en sintonía con el salmo responsorial de la liturgia, para que sus vidas sean un testimonio vivo del Evangelio.

Una Iglesia en comunión

El templo se vio colmado de un espíritu de familia y comunión eclesial. La ceremonia contó con la valiosa participación de monjas OAR de vida contemplativa, así como de religiosas MAR y ARE. De igual manera, se hicieron presentes familiares, feligreses de la parroquia y otros religiosos de distintas comunidades cercanas a la familia agustiniana, quienes arroparon con su oración y cantos a los nuevos profesos.

En las invitaciones al evento resonaba la máxima de San Agustín: «Nos hiciste, Señor, para Ti, y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en Ti», un recordatorio palpable del carisma que guiará los pasos de estos tres jóvenes.

Próximas profesiones en Guatemala

Esta celebración en territorio colombiano constituye la primera fase de las profesiones solemnes de los teólogos de la Provincia en este año, y que cierran el período provincial de Fray José David Niño Gómez. La Orden de Agustinos Recoletos ya se prepara para un segundo momento de gracia: el próximo 12 de septiembre, la segunda tanda de teólogos (los guatemaltecos) emitirá sus votos solemnes. Esta solemne eucaristía tendrá lugar en la Cocatedral de San Miguel Arcángel, ubicada en Totonicapán, Guatemala.

La Orden entera eleva una oración de acción de gracias por la fidelidad de sus religiosos, encomendando el ministerio de Fray Simón, Fray Andrés y Fray Luis Alejandro a la maternal protección de Nuestra Señora de la Consolación.

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