Cartagena de Indias. — Este 6 de julio de 2026, la familia de la Orden de los Agustinos Recoletos, Provincia de La Candelaria, y todo el pueblo católico cartagenero elevan su mirada al Cerro de la Popa para celebrar un acontecimiento que marcó para siempre la historia de fe en Colombia: el 40º aniversario de la coronación canónica de la imagen de Nuestra Señora de la Candelaria. Un acto solemne presidido en 1986 por el Papa San Juan Pablo II, que refrendó siglos de amor, tradición y esperanza en la «Morenita», patrona espiritual de Cartagena de Indias.
Los actos conmemorativos de esta histórica efeméride tuvieron un momento cumbre este sábado 4 de julio, preparando el corazón de los fieles para la fiesta central del próximo lunes.
Una visión nacida en el Desierto de la Candelaria
La profunda conexión espiritual de la Virgen de la Candelaria con la Orden de los Agustinos Recoletos no comenzó frente al mar Caribe colombiano, sino en las entrañas de la tierra andina. A comienzos del siglo XVII, el humilde religioso fray Alonso de la Cruz Paredes se encontraba retirado en oración en el Desierto de la Candelaria, ubicado en Ráquira (Boyacá). Este venerable lugar, cuna de la recolección agustiniana en América, custodia hasta el día de hoy una fervorosa devoción a la misma advocación mariana, en el cuadro pintado por Francisco del Pozo en el años 1597, encomendado por los primeros ermitaños de la recolección que yacía a la orillas del rio Gachaneca, lugar donde se encuentra el actual Monasterio de La Candelaria.
Fue allí, en el silencio del desierto boyacense, donde fray Alonso recibió un mensaje divino a través de una visión: debía trasladarse a la ciudad de Cartagena de Indias y erigir un santuario en el punto más alto del puerto, con el propósito de entronizar la imagen de la Virgen y desterrar los cultos paganos que dominaban la cima del cerro. Obedeciendo al llamado, el fraile fundó en 1610 el Convento de la Santa Cruz de la Popa, marcando el inicio de una devoción inquebrantable que moldearía el alma de la Costa Atlántica.
Los Agustinos Recoletos: Custodios de un legado celestial y el hito de 1986
Desde aquella gesta fundacional, los Agustinos Recoletos han asumido la inmensa responsabilidad de preservar, cuidar y venerar esta santísima imagen, transformando el agreste promontorio en un faro espiritual para La Heroica.
Este ministerio de custodia vivió uno de sus capítulos más dorados hace exactamente cuatro décadas, durante la preparación para la visita apostólica del Vicario de Cristo. En aquel histórico 1986, el liderazgo pastoral y logístico del evento recayó sobre dos figuras fundamentales. Por parte de la Iglesia local, monseñor Carlos José Ruiseco Vieira, entonces arzobispo de Cartagena de Indias, quien guio a la arquidiócesis para acoger este magno evento.
En el corazón del santuario, la responsabilidad recayó sobre el padre fray Facundo Suárez Cubides, O.A.R. Habiendo recibido el convento en calidad de prior (superior) ese mismo año, el padre Facundo asumió la titánica labor de liderar y coordinar, junto a su comunidad, la Cofradía y algunos devotos, todo el acto celebrativo de la coronación. Su entrega infatigable garantizó que el tesoro espiritual de La Popa bajara a la ciudad y se presentara con la máxima dignidad ante el Santo Padre.
El día que un Santo coronó a nuestra Madre
El domingo 6 de julio de 1986, en la explanada de Chambacú, ante una multitud fervorosa, el Papa, San Juan Pablo II ofició la solemne eucaristía. Con la mirada puesta en lo alto de la ciudad, el Pontífice polaco pronunció palabras que hoy resuenan con la misma fuerza en nuestra Orden:
«Nos hallamos al pie del Cerro de la Popa, desde donde la Madre de Dios, la Virgen de la Candelaria, cuya venerada imagen vamos a coronar solemnemente, protege desde hace más de cuatro siglos al pueblo que aquí peregrina. Este santuario, vigía de la fe de un pueblo, se erige esta noche en signo glorioso…» (Homilia con motivo de la visita Apostólica y Coronación)
Con la imposición de la corona, la Iglesia Universal reconoció la heroica piedad popular del Caribe colombiano, reafirmando al santuario como un motor de la nueva evangelización para el continente.
Un faro que sigue iluminando a Cartagena: La solemne celebración de hoy
Cuatro décadas después, la fe en la «Morenita» permanece intacta y viva. Como preámbulo a la fecha exacta del aniversario de este lunes 6 de julio de 2026, el Santuario de la Popa se vistió nuevamente de fiesta.
El actual arzobispo de Cartagena, monseñor Francisco Javier Múnera Correa, junto al clero arquidiocesano, presidió una solemne eucaristía de acción de gracias. A los pies de la venerada imagen, y en estrecha comunión con los religiosos agustinos recoletos del convento y los miembros de la Cofradía de la Candelaria, se elevó una oración de gratitud por estos 40 años de gracia.
Al conmemorar esta efeméride, los Agustinos Recoletos renovamos nuestro compromiso sagrado. Invitamos a todos los creyentes a seguir subiendo a La Popa, un acto que sigue siendo una verdadera renovación de fe para el católico. Que la Virgen de la Candelaria siga iluminando nuestro caminar, para que, como resonó hace 40 años junto a San Juan Pablo II, podamos seguir cantando con el testimonio de nuestras vidas: ¡Anunciaremos tu reino, Señor!




