La Iglesia Filipina pone el foco en la misión de los Agustinos Recoletos para convertir la devoción a san Ezequiel Moreno en esperanza, oración y acompañamiento concreto para las personas que sufren cáncer. CBCP News, medio de la Conferencia Episcopal de Filipinas, ha destacado esta iniciativa coincidiendo con el 120 aniversario de la muerte del santo.
La Conferencia Episcopal de Filipinas ha puesto el foco en la labor que los Agustinos Recoletos desarrollan para extender la devoción a san Ezequiel Moreno, patrono de las personas que sufren cáncer, y convertirla en una verdadera herramienta pastoral de esperanza y acompañamiento para los enfermos y sus familias.
CBCP News, servicio informativo de la Conferencia Episcopal de Filipinas, dedicó el pasado 19 de agosto una información, firmada por el periodista Norman Dequia, a esta misión de los Agustinos Recoletos. La publicación coincidió con la fiesta litúrgica de san Ezequiel Moreno y con el 120 aniversario de su fallecimiento.
El medio filipino destaca especialmente el deseo de los Agustinos Recoletos de ir más allá de la difusión de una devoción: la figura de san Ezequiel Moreno quiere ser también un camino para acercarse a quienes atraviesan el cáncer, acompañarlos espiritualmente y recordarles que no están solos en medio de la enfermedad.
“Estamos trabajando activamente para garantizar que esta devoción sirva como instrumento de esperanza y sanación para los pacientes con cáncer”.
Así lo explica fray Bernard Amparado, prior provincial de la Provincia San Ezequiel Moreno, en declaraciones recogidas por CBCP News a través de Radio Veritas.
San Ezequiel Moreno, esperanza para las personas que sufren cáncer
La misión adquiere una dimensión especialmente significativa en Filipinas. Según los datos recogidos por CBCP News, en el país se diagnostican aproximadamente 150.000 nuevos casos de cáncer cada año.
Ante esta realidad, los Agustinos Recoletos buscan que la devoción a san Ezequiel Moreno tenga una dimensión profundamente pastoral. La oración y la veneración de sus reliquias se unen así al acompañamiento espiritual de los enfermos y sus familias y a la celebración de los sacramentos, especialmente la Unción de los Enfermos.
En los últimos años, los religiosos han promovido diferentes iniciativas para acercar la figura del santo a los fieles filipinos. Entre ellas se encuentran las peregrinaciones de sus reliquias por distintos lugares del archipiélago, las celebraciones litúrgicas y otras propuestas de oración y acompañamiento.
La propia historia de san Ezequiel explica la fuerza que su figura conserva en Filipinas. El joven agustino recoleto llegó al archipiélago en 1870 y fue ordenado sacerdote en Manila al año siguiente. Allí desarrolló durante años su vocación misionera, especialmente en lugares como Palawan y Mindoro.
Filipinas no fue simplemente una etapa de su vida: fue una tierra decisiva para configurar al misionero, pastor y santo que posteriormente sería obispo de Pasto, en Colombia.
La devoción ha adquirido además un reconocimiento creciente dentro de la Iglesia filipina. En 2024, la Conferencia Episcopal de Filipinas estableció la celebración de san Ezequiel Moreno, cada 19 de agosto, como memoria obligatoria en todo el país.
El nuncio en Filipinas: el cáncer acercó todavía más a san Ezequiel a Cristo
CBCP News también se hace eco de la celebración del 120 aniversario de la muerte de san Ezequiel Moreno, celebrada el 19 de agosto en el St. Ezekiel Moreno Novitiate-Recoletos, en Antipolo.
La Eucaristía estuvo presidida por monseñor Charles Brown, nuncio apostólico en Filipinas, quien ofreció de manera especial la celebración por los enfermos y por quienes padecen cáncer.
En su homilía, el representante del Papa recordó los sufrimientos que acompañaron a san Ezequiel durante los últimos meses de su vida y destacó cómo la enfermedad, lejos de apartarlo de Dios, profundizó todavía más su unión con Cristo.
“Esos sufrimientos no lo separaron de Jesús. En realidad, le hicieron comprender que Jesús estaba cerca de él”.
El testimonio adquiere una fuerza particular en un santo que conoció personalmente la enfermedad. San Ezequiel Moreno murió de cáncer el 19 de agosto de 1906, a los 58 años, en el convento de Monteagudo, Navarra.
Su experiencia del dolor y la forma cristiana con la que afrontó sus últimos meses hicieron que, con el paso del tiempo, numerosos enfermos y familias comenzaran a encomendarse a su intercesión.
Canonizado por san Juan Pablo II en 1992, san Ezequiel Moreno es hoy reconocido como patrono de las personas que sufren cáncer.
De la devoción al acompañamiento de los enfermos
El reconocimiento de CBCP News pone de relieve una dimensión esencial de la iniciativa de los Agustinos Recoletos: la devoción a san Ezequiel Moreno no termina en una estampa, una reliquia o una oración. Busca generar una verdadera cultura del acompañamiento.
Detrás de cada diagnóstico hay una persona, una familia, incertidumbre, miedo y también necesidad de esperanza. Por eso, la Orden quiere que la figura del santo agustino recoleto ayude a acercar la Iglesia a quienes atraviesan uno de los momentos más difíciles de sus vidas.
A los 120 años de la muerte de san Ezequiel Moreno, su experiencia vuelve así a convertirse en misión. El religioso que conoció el cáncer en su propio cuerpo continúa acercando a enfermos y familias a una certeza que el nuncio Charles Brown recordó en Filipinas: en el sufrimiento, Cristo permanece cerca.
Esta información ha sido elaborada a partir de la noticia publicada originalmente el 19 de agosto de 2026 por Norman Dequia en CBCP News, servicio informativo de la Conferencia Episcopal de Filipinas. Recoletos.org reconoce y agradece expresamente la autoría y el trabajo informativo del medio original.






